Estudio / Jeremías 34 / Versículo 13

Jeremías 34:13

Así dice el Señor, el Dios de Israel: Yo hice un pacto con sus padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre, diciendo:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

10 Cuando todos los príncipes y todo el pueblo que habían entrado en el pacto oyeron que cada uno debía dejar libre a su siervo y a su sierva, y no servirse más de ellos, obedecieron y los dejaron ir.

11 Pero luego cambiaron de parecer, hicieron volver a los siervos y a las siervas que habían dejado libres, y los sometieron de nuevo como siervos y siervas.

12 Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías, diciendo:

13 Así dice el Señor, el Dios de Israel: Yo hice un pacto con sus padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre, diciendo:

14 Al cabo de siete años, cada uno dejará libre a su hermano hebreo que te haya sido vendido; y cuando te haya servido seis años, lo dejarás ir libre de ti. Pero sus padres no me escucharon ni inclinaron su oído.

15 Ustedes se habían arrepentido y habían hecho lo recto ante mis ojos, proclamando libertad cada uno a su prójimo; e hicieron un pacto delante de mí en la casa que es llamada por mi nombre.

16 Pero se volvieron atrás y profanaron mi nombre; hicieron volver cada uno a su siervo y a su sierva, a quienes habían dejado libres según su voluntad, y los sometieron de nuevo para que fueran sus siervos y siervas.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Jeremías 34:13 se recuerda un pacto fundamental entre Dios e Israel basado en la liberación de la esclavitud en Egipto y la ley que ordenaba la libertad de los siervos hebreos al cumplirse siete años de servicio. Este versículo enfatiza cómo Dios estableció esta ley como expresión de la liberación que Él mismo otorgó a sus antepasados, señalando un compromiso de reciprocidad: así como Dios libera, el pueblo debe liberar a sus siervos. El pasaje resalta que esta ley era un reflejo de la identidad y honor que Dios concedió a Israel y que debía preservar marcando diferencia entre hermanos israelitas y extranjeros.

Contexto literario

Jeremías 34:8-22 narra un momento histórico crucial durante el asedio de Jerusalén por los caldeos. Ante la presión y el peligro inmediato, los líderes y el pueblo decidieron poner en práctica la ley sobre la liberación de los siervos hebreos, tomando un compromiso solemne en el templo para dejarlos libres, imitando la liberación divina que recordaban desde Egipto. Sin embargo, una vez que la amenaza parecía disminuir, rompieron ese compromiso y sometieron de nuevo a los siervos a la esclavitud, desobedeciendo la ley y profanando la alianza con Dios.

Desarrollo del pasaje

El versículo 34:13 se centra en el pacto hecho por Dios con los antepasados de Israel, recordando la liberación de Egipto como fundamento de la ley del servicio temporal para los siervos. Esta ley servía para mantener la dignidad nacional y el sentido de gratitud hacia Dios. A pesar de ser clara y justa, esta ley fue desobedecida repetidamente por Israel, priorizando beneficios propios sobre la obediencia. El texto destaca que esta desobediencia y falta de fidelidad al pacto provoca consecuencias justas y severas de parte de Dios, porque quebrantar el pacto es un acto grave. El relato de Jeremías muestra cómo la ruptura de este compromiso agrava el castigo divino, manifestando la importancia que Dios da a la fidelidad y la justicia social dentro del pueblo.

Nota de lectura

Este versículo y su contexto subrayan la idea de que la liberación que Dios concede exige una respuesta coherente de justicia y misericordia por parte del pueblo. No se trata solo de cumplir una ley, sino de vivir en obediencia al pacto con Dios, reflejando su carácter y su historia liberadora. Cuando los israelitas violaron esta ley y rompieron su compromiso, no solo hicieron un daño social, sino que profanaron su relación con Dios, lo cual tuvo graves consecuencias. La historia muestra que una restauración parcial o temporal sin verdadera conversión no basta, y que la fidelidad al pacto es la condición para experimentar la continuidad de las bendiciones divinas.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 34:8-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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