Jeremías 34:12
Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
9 Que cada uno dejara libre a su siervo y a su sierva, siendo hebreo o hebrea, para que nadie se sirviera más de un judío, su hermano.
10 Cuando todos los príncipes y todo el pueblo que habían entrado en el pacto oyeron que cada uno debía dejar libre a su siervo y a su sierva, y no servirse más de ellos, obedecieron y los dejaron ir.
11 Pero luego cambiaron de parecer, hicieron volver a los siervos y a las siervas que habían dejado libres, y los sometieron de nuevo como siervos y siervas.
12 Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
13 Así dice el Señor, el Dios de Israel: Yo hice un pacto con sus padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre, diciendo:
14 Al cabo de siete años, cada uno dejará libre a su hermano hebreo que te haya sido vendido; y cuando te haya servido seis años, lo dejarás ir libre de ti. Pero sus padres no me escucharon ni inclinaron su oído.
15 Ustedes se habían arrepentido y habían hecho lo recto ante mis ojos, proclamando libertad cada uno a su prójimo; e hicieron un pacto delante de mí en la casa que es llamada por mi nombre.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Jeremías 34:12 se sitúa en un contexto donde el pueblo de Jerusalén, bajo el asedio de Babilonia, había prometido liberar a sus siervos hebreos conforme a la ley de Dios, que establecía la libertad tras siete años de servidumbre. Sin embargo, tras un tiempo de liberación forzada, volvieron a esclavizarlos, quebrantando su pacto con Dios y profanando su santo nombre. Este versículo introduce la palabra del Señor a Jeremías en respuesta a esta situación, marcando un momento crucial para comunicar la deslealtad del pueblo y la inminente consecuencia divina.
Contexto literario
Durante el asedio babilónico a Jerusalén, el pueblo y sus líderes hicieron una promesa solemne de cumplir la ley que ordenaba liberar a sus siervos hebreos después de siete años de servicio. Esta ley reflejaba el pacto de Dios al liberar a Israel de Egipto, y servía para distinguir la libertad de sus pueblos entre hermanos de las servidumbres perpetuas de extranjeros. Tras esta promesa, impulsada por la presión del cerco y guiada por profetas, incluyeron un pacto conspicuo hecho en el templo, pero una vez levantado el asedio, renegaron de este compromiso y volvieron a esclavizar a sus siervos.
Desarrollo del pasaje
La declaración de Dios a través de Jeremías recuerda la falta de fidelidad del pueblo, quien, a pesar de su aparente reforma bajo presión, no mantuvo la justicia ni la misericordia requeridas. El incumplimiento de la ley y la ruptura del pacto fue una burla hacia Dios y trajo la promesa de juicios severos. La palabra que llega a Jeremías establece el fundamento para anunciar la reanudación de la calamidad que los esperaba, debido a su doblez y falta de perseverancia en la obediencia. El versículo evidencia un momento de comunicación directa de Dios para confrontar esta desobediencia y advertir sobre las consecuencias inminentes.
Nota de lectura
La servidumbre hebrea limitada a siete años tenía un profundo significado social y espiritual: representaba una memoria activa de la liberación de Egipto y un llamado a la justicia entre hermanos. Que el pueblo volviera a esclavizar violaba tanto la ley como el pacto con Dios, y ponía en evidencia la tendencia humana a la hipocresía religiosa y social. La solemnidad del pacto con un sacrificio subraya la gravedad de su incumplimiento y la seriedad con la que Dios toma los compromisos de su pueblo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 34:8-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.