Hechos 7:2
Y él respondió: «Hombres, hermanos y padres, escuchen. El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes de que habitara en Harán,
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Entonces el sumo sacerdote dijo: «¿Es así como sucedieron estas cosas?»
2 Y él respondió: «Hombres, hermanos y padres, escuchen. El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes de que habitara en Harán,
3 y le dijo: “Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que te mostraré”.
4 Así que salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, después de la muerte de su padre, Dios lo trasladó a esta tierra donde ahora viven.
5 Pero no le dio herencia en ella, ni siquiera un lugar para poner el pie; sin embargo, le prometió que se la daría en posesión a él y a su descendencia después de él, aunque aún no tenía hijo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Hechos 7:2, Esteban comienza su defensa ante el concilio recordando la aparición de Dios a Abraham en Mesopotamia, antes de su residencia en Harán. Este versículo forma parte de un relato más amplio (Hechos 7:1-16) en el que Esteban expone la historia del pueblo de Israel para demostrar que la verdadera relación con Dios no depende del lugar sagrado ni de la ley ceremonial, sino de la obediencia y fe en el Dios viviente. Esteban dirige su discurso a sus acusadores con términos respetuosos pero firmes, esperando obtener una escucha justa y apelar a su sentido de pertenencia común como hermanos y padres.
Contexto literario
Esteban está acusado de blasfemia por hablar contra Moisés, Dios y el templo. Ante el tribunal, se le pide que responda sobre estas acusaciones. Comienza su discurso con un repaso histórico de la relación de Dios con su pueblo, iniciando con Abraham, el 'padre' del pueblo israelita, destacando que Dios mismo apareció en Mesopotamia, lejos del lugar que después sería considerado santo (la tierra prometida y el templo en Jerusalén).
Desarrollo del pasaje
El versículo destaca que Dios se reveló en una región pagana y no en Canaán, la tierra que luego sería central para Israel. Esto implica que la presencia divina y el pacto con Dios trascienden el lugar sagrado que los judíos valoraban. Esteban señala que Abraham fue llamado por Dios en medio de un entorno de idolatría, y que no fue llevado directamente a Canaán sino primero a Harán. El relato subraya que la relación con Dios se basa en el llamado de Dios y la fe, no sólo en la observancia del templo o las leyes ceremoniales que surgieron después. Su discurso sugiere que el pueblo de Israel debe reconocer sus orígenes humildes y entender que Dios no está limitado a un solo lugar ni pacto ceremonial.
Nota de lectura
El discurso de Esteban recuerda a su auditorio que su identidad y culto debían fundamentarse en la fe y no en el apego exclusivo al templo ni a la ley. Además, establece que la llamada de Abraham, y por extensión la historia de Israel, es un ejemplo de obediencia a la providencia divina que puede ser aplicable a su propia situación, defendiendo su fidelidad a Dios y reivindicando su mensaje ante el concilio.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: acts 7:1-16. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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