Génesis 39:9
no hay nadie en esta casa mayor que yo, y nada me ha reservado sino a ti, porque eres su esposa. ¿Cómo, pues, podría yo cometer esta gran maldad y pecar contra Dios?
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
6 Por eso dejó en manos de José todo lo que tenía, y no se preocupaba de nada, salvo del pan que comía. José era de hermoso semblante y buena presencia.
7 Después de esto, la esposa de su amo puso sus ojos en José y le dijo: «Acuéstate conmigo».
8 Pero él rehusó y le respondió: «Mira, mi amo no se ocupa de lo que hay conmigo en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene;
9 no hay nadie en esta casa mayor que yo, y nada me ha reservado sino a ti, porque eres su esposa. ¿Cómo, pues, podría yo cometer esta gran maldad y pecar contra Dios?
10 Ella insistía día tras día con José, pero él no le hacía caso para acostarse con ella ni para estar con ella.
11 Un día, cuando José entró en la casa para hacer su trabajo, no había nadie más en la casa.
12 Entonces ella lo agarró por su ropa, diciendo: «Acuéstate conmigo». Pero él dejó su ropa en sus manos, huyó y salió corriendo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje muestra la interacción entre José y la esposa de su amo, que insiste en seducirlo mientras está solo en la casa. En el versículo 39:9, José declara con firmeza que no hay nadie en la casa con mayor autoridad que él y que su única lealtad es hacia su amo y Dios. Por eso, rechaza enfáticamente la propuesta, considerando el acto como una grave maldad y un pecado contra Dios. La afirmación de José refleja su integridad moral y su conciencia espiritual, que lo impulsan a evitar tanto la deslealtad a su amo como la transgresión a Dios.
Contexto literario
El versículo es parte de un relato más amplio (Génesis 39:7-12) que narra cómo la esposa del señor de José intenta seducirlo repetidamente, aprovechándose de su posición dentro de la casa y la ausencia de otros miembros del hogar. A pesar de la presión constante y la oportunidad propicia para el pecado, José se mantiene firme y rechaza categóricamente las insinuaciones y actos de la mujer, que incluso llega a tomarle la ropa cuando él huye para evitar caer en la tentación.
Desarrollo del pasaje
Según esta interpretación histórica, la petición insistente de la esposa de José representa un grave abuso de poder y una falta de pudor. Su pecado empezó observando a José con deseo y luego demandando abiertamente la relación ilícita. Este comportamiento refleja un abandono absoluto de la honra y la decencia. Por otro lado, la respuesta de José se valora como un acto heroico de virtud, resistencia y fidelidad. Aunque enfrentó una tentación muy fuerte —alimentada por su belleza, juventud y posición—, José apeló tanto al respeto por su amo como a su devoción a Dios para justificar su negativa. Su argumento de que no podía pecar contra Dios muestra una profunda conciencia religiosa y un compromiso firme de vivir según principios morales. Además, evitó la situación peligrosa retirándose inmediatamente, dejando atrás su prenda como símbolo de su rechazo decidido.
Nota de lectura
Este episodio recalca la importancia de la virtud y la resistencia al pecado en situaciones de tentación, especialmente cuando existe una disparidad de poder. La actitud de José destaca cómo la integridad personal, apoyada en razones éticas y espirituales, permite superar dificultades aparentemente insuperables. También pone de relieve el peligro de la soberbia y la lujuria, presentando un contraste claro entre la conducta de la mujer y la de José.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 39:7-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.