Génesis 3:10
Él respondió: «Oí tu voz en el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo; por eso me escondí».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Entonces se les abrieron los ojos a ambos, y supieron que estaban desnudos. Cosieron hojas de higuera y se hicieron cinturones para cubrirse.
8 Oyeron la voz del Señor Dios que caminaba por el jardín al fresco del día. Adán y su mujer se escondieron de la presencia del Señor Dios entre los árboles del jardín.
9 Y el Señor Dios llamó a Adán y le preguntó: «¿Dónde estás?»
10 Él respondió: «Oí tu voz en el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo; por eso me escondí».
11 Entonces Dios le dijo: «¿Quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Acaso comiste del árbol del que te mandé no comer?»
12 El hombre respondió: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí».
13 Y el Señor Dios preguntó a la mujer: «¿Qué has hecho?» Ella respondió: «La serpiente me engañó, y comí».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 3:10 presenta la respuesta de Adán a la pregunta de Dios tras su desobediencia. Aunque Adán evita reconocer directamente su pecado, admite su miedo y vergüenza por estar desnudo, lo cual revela su conciencia de haberse apartado de Dios. Su temor es tanto físico como espiritual, reflejando la ruptura de la relación con el Creador. Esta expresión de miedo y ocultamiento indica una pérdida de la inocencia y un intento de esconderse de la justicia divina.
Contexto literario
En el marco de Génesis 3:9-10, Dios aborda a Adán tras la desobediencia de comer del fruto prohibido. La pregunta inicial '¿Dónde estás?' no busca información geográfica, sino confrontar a Adán sobre su condición espiritual y moral. Esta cuestión funciona como un reproche que invita a la autorreflexión y al reconocimiento de la realidad del pecado y sus consecuencias. La conversación revela la gravedad del alejamiento humano de Dios y la búsqueda amable de Dios para llamar a la reflexión y restauración del hombre.
Desarrollo del pasaje
El diálogo expone dos actitudes contrapuestas: la justa autoridad de Dios que interroga a Adán con serenidad y la respuesta vacilante de Adán que confiesa su miedo sin admitir plenamente su culpa. Adán menciona el miedo provocado por su desnudez, símbolo de su vulnerabilidad y vergüenza. Esta respuesta evidencia la incapacidad del hombre para presentarse sin garantía ante Dios sin una protección adecuada, que en perspectiva cristiana se entendería como la justicia de Cristo. El pasaje subraya la importancia de enfrentar con sinceridad la propia realidad tras el pecado y la necesidad de ser revestidos de la justicia para acercarse a Dios sin temor.
Nota de lectura
La pregunta de Dios y la respuesta de Adán pueden verse como una dinámica judicial y pedagógica, donde la objeción divina no se limita a la condena sino que busca provocar arrepentimiento y restauración. La reacción de Adán refleja la condición humana postcaída: miedo, vergüenza y ocultamiento. Se destaca la función de Dios como juez justo pero también como pastor que busca recuperar al extraviado.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 3:9-10. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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