Éxodo 21:28
Si un buey acorneara a un hombre o a una mujer y mueren, el buey será apedreado sin falta, y no se comerá su carne; pero el dueño del buey quedará absuelto.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
26 Si alguien hiere el ojo de su siervo o el ojo de su sierva y lo destruye, lo dejará ir libre por causa de su ojo.
27 Y si hace saltar el diente de su siervo o el diente de su sierva, lo dejará ir libre por causa de su diente.
28 Si un buey acorneara a un hombre o a una mujer y mueren, el buey será apedreado sin falta, y no se comerá su carne; pero el dueño del buey quedará absuelto.
29 Pero si el buey tenía fama de ser acorneador desde antes, y su dueño fue advertido y no lo guardó, y mata a un hombre o a una mujer, el buey será apedreado y también morirá su dueño.
30 Si se le impone un rescate, dará por el rescate de su vida todo lo que se le imponga.
31 Ya sea que acornee a un hijo o a una hija, conforme a este juicio se hará con él.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Éxodo 21:28 forma parte de una serie de leyes enfocadas en la protección de la vida humana y la responsabilidad sobre daños causados por animales. Este versículo establece que si un buey acorneara a una persona y esta muriera, el animal debía ser apedreado sin excepción, prohibiéndose además consumir su carne. La intención es subrayar la gravedad del daño causado y la pérdida de vida, no solo desde un punto de vista legal, sino también moral y social.
Contexto literario
El versículo se enmarca en Éxodo 21:22-36, donde se regulan diversas situaciones relativas a daños físicos y responabilidades entre personas y animales. En esta sección, la ley toma medidas para proteger especialmente la vida humana, destacando también la importancia de la justicia y la prevención de daños con base en la conducta del dueño del animal, quien debía responder si conocía la peligrosidad del buey.
Desarrollo del pasaje
Este pasaje refleja el cuidado que la ley de Dios tenía para con la vida humana, mostrando una condena clara hacia la pérdida de la misma por actos que pueden ser evitados. La muerte por un buey acorreador no se tolera y se sanciona con la muerte del animal, reflejando la pérdida irreparable de vida. Además, se prohíbe comer su carne como un acto simbólico que señala la pérdida del honor y función que debería tener el animal al servicio del hombre. El dueño queda absuelto en este caso específico si no tenía conocimiento previo, lo cual señala la justicia equilibrada del sistema legal, que distingue entre la responsabilidad y la negligencia. Esto también sirve para motivar a los dueños a controlar y vigilar sus animales para evitar tragedias, enfatizando la prevención como deber.
Nota de lectura
Este versículo ilustra la preocupación profunda por preservar la vida humana y prevenir daños, no solo directos sino incluso los indirectos o por negligencia. A su vez, muestra cómo las leyes antiguas reflejaban una justicia integral que equilibraba protección, castigo y responsabilidad. Es relevante destacar que el castigo al animal y la prohibición de consumir su carne tiene un fuerte valor simbólico de rechazo a la acción homicida, transmitiendo un mensaje claro sobre la santidad de la vida.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 21:22-36. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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