Génesis 27:9
Ve ahora al rebaño y tráeme de allí dos cabritos gordos, para que prepare con ellos un guiso sabroso, como le gusta a tu padre;
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
6 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: «Mira, he oído a tu padre hablar a Esaú tu hermano, diciendo:
7 “Tráeme caza y prepárame un guiso sabroso para que coma, y te bendiga delante del Señor antes de mi muerte”.
8 Ahora pues, hijo mío, obedece mi voz conforme a lo que te ordeno.
9 Ve ahora al rebaño y tráeme de allí dos cabritos gordos, para que prepare con ellos un guiso sabroso, como le gusta a tu padre;
10 y tú se lo llevarás para que coma, y así te bendiga antes de morir.»
11 Entonces Jacob dijo a Rebeca su madre: «Mira, Esaú mi hermano es hombre velludo, y yo soy lampiño.
12 Quizá mi padre me palpe, y parezca un impostor ante él; y traiga sobre mí una maldición en lugar de una bendición.»
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Génesis 27:9, Rebeca instruye a Jacob para que traiga dos cabritos escogidos del rebaño, con la intención de preparar un guiso sabroso para su padre Isaac, imitando la comida que le agrada. Este pasaje forma parte de una escena más amplia (Génesis 27:6-17) donde Rebeca orquesta un plan para que Jacob reciba la bendición destinada originalmente a Esaú. La motivación de Rebeca proviene de una revelación divina previa que indicaba que el hijo menor sería favorecido, sin embargo, el método elegido implica engaño y manipulación de Isaac, dado que él está debilitado por la edad y la ceguera.
Contexto literario
El episodio se sitúa en un momento crítico dentro del relato patriarcal, donde Isaac planea bendecir a su primogénito, Esaú. Rebeca, recordando la profecía divina, no acepta que Esaú reciba la bendición y decide intervenir directamente. La escena refleja tensiones familiares y señala la compleja relación entre destino divino y medios humanos, mostrando que aunque la intención divina era buena, las acciones humanas fueron moralmente cuestionables.
Desarrollo del pasaje
Rebeca prepara un guiso especial con los cabritos para engañar a Isaac, quien valora el sabor y la textura de la comida. Además, para ocultar la identidad de Jacob, se cubren sus manos y cuello con pieles para simular la rudeza de Esaú y se le visten con ropas de su hermano. Este engaño aprovecha las limitaciones sensoriales de Isaac (ceguera y percepción por sabor y tacto) para asegurarse de que la bendición sea otorgada a Jacob. Por su parte, Jacob es consciente del riesgo de maldecirlo si el engaño es descubierto, mostrando la complejidad y tensión moral de la situación.
Nota de lectura
Aunque Rebeca actúa con la esperanza de cumplir la voluntad divina, su estrategia involucra engaño y manipulación, lo que genera cuestionamientos éticos. El relato enfatiza que Dios puede obrar a través de las imperfecciones humanas y resalta la importancia de la obediencia y sinceridad para obtener bendiciones genuinas. Esta interacción también ilustra cómo las apariencias y los sentidos pueden ser engañosos, y la necesidad de discernimiento más allá de lo inmediato.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 27:6-17. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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