Ezequiel 26:4
Destruirán los muros de Tiro y derribarán sus torres; rasparé de ella su polvo y la dejaré como la cima de una roca.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 En el año undécimo, el primer día del mes, la palabra del Señor vino a mí, diciendo:
2 «Hijo de hombre, porque Tiro ha dicho contra Jerusalén: “¡Ajá! Ha caído la que era la puerta de los pueblos; se ha vuelto hacia mí; ahora que está desolada, yo seré enriquecida”,
3 por eso, así dice el Señor Dios: He aquí, estoy contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas naciones, como el mar levanta sus olas.
4 Destruirán los muros de Tiro y derribarán sus torres; rasparé de ella su polvo y la dejaré como la cima de una roca.
5 Será un lugar para tender redes en medio del mar, porque yo he hablado, dice el Señor Dios; y será presa de las naciones.
6 Y sus hijas que están en el campo serán pasadas a espada; y sabrán que yo soy el Señor.
7 Porque así dice el Señor Dios: He aquí, yo traigo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, desde el norte, con caballos, carros, jinetes, compañías y mucha gente.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Ezequiel 26:4 anuncia la completa destrucción de las murallas y torres de Tiro, así como la eliminación de su tierra, dejándola desnuda como la cima de una roca. Este versículo captura la brutalidad total del juicio profetizado contra la ciudad, indicando no solo la caída militar sino la aniquilación física del asentamiento, un castigo ejemplar por su actitud hacia Jerusalén y su soberbia.
Contexto literario
El pasaje completo (Ezequiel 26:1-14) es una profecía pronunciada en el undécimo año tras la caída de Jerusalén, que denuncia la satisfacción de Tiro por la destrucción de su rival comercial y política, Jerusalén. En lugar de simpatizar con el sufrimiento de Jerusalén, Tiro celebra su ruina con la esperanza de beneficiarse económicamente. Dios, sin embargo, anuncia que esta actitud provocará que múltiples naciones, lideradas por Nabucodonosor, ataquen y destruyan Tiro de manera implacable.
Desarrollo del pasaje
El versículo refleja el castigo de Dios que implica la demolición absoluta de la seguridad y fortificaciones de Tiro: sus murallas y torres serán derribadas. La imagen de raspar su polvo apunta a una destrucción tan completa que no quedará tierra ni edificio sobre el sitio; quedará expuesto como la cima de una roca, estéril e inhóspito. La profecía revela que aunque Tiro pensaba beneficiarse de la caída de Jerusalén, terminará siendo ella misma víctima de una ruina total. La devoción al lucro y la falta de compasión con el sufrimiento ajeno fueron causantes del duro juicio divino.
Nota de lectura
Este texto ofrece una profunda reflexión moral sobre el pecado de alegrarse o aprovecharse de la desgracia ajena, especialmente cuando se busca crecer a costa del daño a otros. La total destrucción de Tiro simboliza la justicia divina contra el egoísmo y la codicia desmedida, recordando que la prosperidad basada en el mal ajeno no dura y provoca consecuencias severas.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 26:1-14. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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