Éxodo 9:1
Entonces el Señor dijo a Moisés: «Entra a la presencia de Faraón y dile: “Así dice el Señor, Dios de los hebreos: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.”»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Entra a la presencia de Faraón y dile: “Así dice el Señor, Dios de los hebreos: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.”»
2 Porque si te niegas a dejarlos ir y los sigues reteniendo,
3 mira, la mano del Señor caerá sobre tu ganado que está en el campo: sobre los caballos, los asnos, los camellos, los bueyes y las ovejas; habrá una peste muy grave.
4 Pero el Señor hará distinción entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto, y nada morirá de todo lo que pertenece a los hijos de Israel.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Éxodo 9:1 se presenta una nueva advertencia de parte de Dios a través de Moisés a Faraón, en el contexto de una serie de plagas que buscan liberar al pueblo de Israel de la esclavitud egipcia. La orden se mantiene clara y firme: dejar ir al pueblo para que pueda servir a Dios. Este versículo destaca la paciencia y la justicia divina, al darle a Faraón la oportunidad de rectificar su postura y liberar al pueblo antes de que la siguiente calamidad ocurra.
Contexto literario
El versículo forma parte de un pasaje mayor (Éxodo 9:1-7) donde se describe la plaga que afectará al ganado de Egipto. Tras hardenecer su corazón pese a las plagas anteriores, Faraón es enfrentado una vez más con la demanda de liberación de Israel y la advertencia de un nuevo castigo que dañará sus posesiones. Se establece un contraste entre los animales de los egipcios, que padecerán la plaga, y los de los israelitas, que serán protegidos por Dios.
Desarrollo del pasaje
En esta sección, la justicia de Dios se manifiesta no solo en la palabra transmitida por Moisés, sino también en la acción directa sobre los animales. La plaga resulta un castigo económico y espiritual, al afectar la fuente de riqueza egipcia y sus ídolos. Sin embargo, se hace notar la protección específica sobre los animales israelitas, diferenciándolos de los egipcios incluso en medio del juicio. La orden de Dios es razonable y justa: el pueblo que Él ha elegido debe ser liberado. La fijación de un tiempo determinado ("Mañana") para el inicio de la plaga enfatiza la certeza y el control divino sobre los eventos.
Nota de lectura
Este pasaje muestra cómo el juicio divino no es arbitrario, sino que persigue corregir la injusticia y liberar al oprimido. Además, la distinción entre el daño causado a los egipcios y la protección a Israel subraya el cuidado providencial de Dios por su pueblo. La respuesta de Faraón, que endurece su corazón a pesar de las evidencias, revela la resistencia humana frente a la voluntad divina. La plaga de los animales también refleja un castigo contra la idolatría, ya que el ganado era objeto de culto en Egipto, y el hecho de que solo los egipcios sufran pérdidas es un mensaje directo contra esas falsas creencias.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 9:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.