Estudio / Jueces 19 / Versículo 27

Jueces 19:27

Su señor se levantó por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para seguir su camino, y he aquí que la mujer, su concubina, yacía a la puerta de la casa, con las manos sobre el umbral.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

24 «Miren, aquí está mi hija virgen y la concubina de él; ahora las sacaré, humíllenlas y hagan con ellas lo que les parezca bien, pero no hagan a este hombre cosa tan vil».

25 Pero aquellos hombres no quisieron escucharlo. Entonces el hombre tomó a su concubina y la sacó afuera. Ellos abusaron de ella y la maltrataron durante toda la noche hasta el amanecer; al despuntar el día, la dejaron ir.

26 Al amanecer, la mujer volvió y cayó a la puerta de la casa del hombre donde estaba su señor, y allí permaneció hasta que fue de día.

27 Su señor se levantó por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para seguir su camino, y he aquí que la mujer, su concubina, yacía a la puerta de la casa, con las manos sobre el umbral.

28 Él le dijo: «Levántate, vámonos». Pero no hubo respuesta. Entonces el hombre la puso sobre el asno, se levantó y regresó a su lugar.

29 Al llegar a su casa, tomó un cuchillo, echó mano de su concubina y la cortó, miembro por miembro, en doce partes, y las envió por todo el territorio de Israel.

30 Y todos los que lo vieron decían: «Nunca se ha hecho ni visto cosa semejante desde que los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Reflexionen sobre esto, consulten y hablen».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo habla de la trágica muerte de la concubina del levita, que, tras el violento ataque de los hombres de Guibeá, yace muerta a la puerta de la casa. Esto muestra la gravedad del pecado y la brutalidad que se había desatado en Israel en aquella época. La escena refleja la consecuencia de la ausencia de un gobierno justo y del incremento de la maldad, donde incluso la hospitalidad y la protección que debía ofrecer una casa fueron violadas. La mujer, con las manos sobre el umbral, simboliza la defensa fallida de la casa y la destrucción de toda seguridad y honor en la comunidad.

Contexto literario

Este episodio forma parte del relato de Jueces 19:22-30, que narra la oscura y atroz conducta de algunos habitantes de Guibeá, perteneciente a la tribu de Benjamín. La historia describe una noche de violencia extrema contra un levita y su concubina, que estaban de paso buscando refugio. La conducta de los moradores refleja una degradación moral profunda, llegando a extremos comparables con la leyenda de Sodoma, y pone en evidencia la falta de un liderazgo fuerte en Israel, ya que no existía rey para mantener la justicia y el orden. La víctima muere después de ser abusada, y su esposo, en señal de denuncia y búsqueda de justicia, desmiembra su cuerpo para enviar partes a las tribus de Israel.

Desarrollo del pasaje

La concubina muere luego de ser brutalmente maltratada por los hombres descontrolados de Guibeá. Su posición a la puerta de la casa con las manos en el umbral implica que estaba intentando proteger el acceso, pero sucumbió a la violencia. Este horrible acto de barbarie sirve como catalizador para que las tribus israelitas se conmuevan, reconozcan un mal sin precedentes y convoquen una asamblea para tratar la amenaza que esta impunidad significa para la comunidad nacional. El versículo destaca la desprotección que existía para los viajeros y la crisis ética en la que se encontraba Israel, donde ni la ley ni la religión podían contener la maldad creciente.

Nota de lectura

El relato revela cómo, pese a la revelación divina que Israel poseía, la corrupción pudo alcanzar niveles terribles cuando el hombre se entregaba a sus deseos desenfrenados, siendo llamado "hijo de Belial" (hombre sin ley ni control). El trágico fin de la mujer también se interpreta como una manifestación de la justicia divina que no es anulada por la injusticia humana; Dios no desampara la ley moral aunque los hombres fallen en aplicarla. La escena ilustra la necesidad de un liderazgo santo y justo para preservar el bienestar social y la seguridad de todos, algo que Israel carecía en ese momento crítico.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: judges 19:22-30. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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