Jeremías 49:28
Acerca de Quedar y los reinos de Hazor, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, atacó, así dice el Señor: «Levántense, suban contra Quedar y destruyan a los hijos del oriente».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 ¡Cómo no ha sido abandonada la ciudad de alabanza, la ciudad de mi gozo!
26 Por eso caerán sus jóvenes en sus calles, y todos sus hombres de guerra serán exterminados aquel día, dice el Señor de los ejércitos.
27 Encenderé fuego en el muro de Damasco, que consumirá los palacios de Ben-adad.
28 Acerca de Quedar y los reinos de Hazor, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, atacó, así dice el Señor: «Levántense, suban contra Quedar y destruyan a los hijos del oriente».
29 Tomarán sus tiendas y sus rebaños; se llevarán sus cortinas, todos sus utensilios y sus camellos; y gritarán hacia ellos: «Terror por todas partes».
30 Huyan, váyanse lejos, habiten en lo profundo, habitantes de Hazor, dice el Señor; porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha tomado consejo contra ustedes y ha concebido un plan contra ustedes.
31 Levántense, suban contra una nación tranquila que habita confiada, dice el Señor, que no tiene puertas ni cerrojos y vive sola.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Jeremías 49:28 presenta una profecía contra Quedar y los reinos asociados de Hazor, pueblos que vivían en la región oriental, en el desierto. Este versículo enmarca la orden divina para que Nabucodonosor, rey de Babilonia, se levante y ataque a estos pueblos nómadas y a sus reinos, en cumplimiento del juicio divino. La profecía destaca que, aunque estos pueblos no eran militarmente poderosos ni vivían en ciudades fortificadas, no escaparían al juicio por sus transgresiones ante Dios. La admonición sustenta la soberanía divina incluso sobre pueblos aparentemente insignificantes y aislados.
Contexto literario
El pasaje Jeremías 49:28-33 describe la venida de una invasión babilónica contra Quedar y las pequeñas entidades políticas de Hazor. Estos pueblos descendían de Kedar, hijo de Ismael, y habitaban en zonas áridas donde vivían como pastores nómadas, sin ciudades ni defensas fortificadas. Su modo de vida pacífico, basado en el pastoreo y la autosuficiencia, los hacía diferentes del resto de naciones vecinas, pero su aislamiento y aparente seguridad no los protegían del juicio divino ni de la invasión de poderosos enemigos como Nabucodonosor, quien no despreciaba atacar incluso pueblos sin fortaleza militar.
Desarrollo del pasaje
El comentarista señala que Quedar y Hazor representaban naciones ricas en su modo de vida sencillo, con abundancia de ganados y recursos necesarios para vivir, aunque no fueran comerciantes ni tuviesen tesoros. Sin embargo, esta riqueza no los hacía inseguros: confiaban en su aislamiento y ausencia de enemigos, no temían invasiones por la falta de ambición o conflicto. Pero Nabucodonosor decide atacarlos para extender su dominio y satisfacer su ambición, y aunque su acción parece excesiva para un pueblo tan pacífico, era una herramienta que Dios usaba para castigar a un pueblo ingrato y desobediente. La descripción de la derrota incluye su dispersión y pérdida de bienes, sin resistencia ni grandes pérdidas humanas, y la eventual desolación permanente de su territorio por falta de sucesores interesados.
Nota de lectura
Este versículo y su contexto muestran cómo Dios utiliza incluso a grandes imperios, como el babilonio, para cumplir sus propósitos de justicia. Los pueblos que viven desprevenidos y confiados en su modo tranquilo de vida no están exentos de juicio. La ausencia de defensa militar ni fortificaciones es una representación de vulnerabilidad espiritual y social, que no exime de consecuencias. Además, la dispersión y desolación prolongada indican que la seguridad en los lugares remotos o en una vida retirada no garantiza protección ante la demanda divina. La historia reafirma la soberanía de Dios sobre naciones grandes y pequeñas, y su mandato para que se haga justicia incluso en lo pequeño y aparentemente insignificante.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 49:28-33. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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