Estudio / Jeremías 16 / Versículo 21

Jeremías 16:21

Por eso, he aquí, esta vez les haré conocer, les haré conocer mi mano y mi poder; y sabrán que mi nombre es el Señor.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

18 Primero les pagaré el doble por su iniquidad y su pecado, porque han profanado mi tierra; han llenado mi heredad con los cadáveres de sus ídolos detestables y abominables.

19 Oh Señor, mi fuerza, mi fortaleza y mi refugio en el día de la aflicción, a ti acudirán las naciones desde los confines de la tierra, y dirán: «Ciertamente nuestros padres heredaron mentira, vanidad y cosas sin provecho.»

20 ¿Acaso el hombre hace dioses para sí, que no son dioses?

21 Por eso, he aquí, esta vez les haré conocer, les haré conocer mi mano y mi poder; y sabrán que mi nombre es el Señor.

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

Jeremías 16:21 destaca que, tras un período de juicio y castigo por la idolatría y el alejamiento de Dios, Él manifestará claramente su poder y autoridad. La frase expresa la resolución divina de revelar su mano — símbolo de su fuerza y soberanía — para que el pueblo reconozca que Él es el Señor verdadero. En medio del juicio, Dios busca que se reconozca su nombre y su justicia, estableciendo un conocimiento claro e inconfundible de quién es Él.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un pasaje (Jeremías 16:14-21) donde se entrelazan elementos de juicio y misericordia. Dios advierte que su pueblo será castigado por sus múltiples pecados, especialmente por su idolatría, que ha contaminado la tierra que Él habita. Aunque anuncia una dura disciplina, también promete un futuro restablecimiento y un reconocimiento profundo por parte de Israel de la verdadera divinidad y poder de Dios.

Desarrollo del pasaje

El pasaje resalta que Dios observa todas las acciones de su pueblo, incluso las más ocultas, y que su incomodidad es máxima ante la idolatría, comparando las imágenes idolátricas con cadáveres repugnantes. La consecuencia es un juicio inevitable mediante instrumentos que Dios levantará para expulsarlos de su tierra. A pesar de ese castigo, la disciplina busca enseñar y guiar al pueblo hacia un entendimiento renovado de la soberanía de Dios. Jeremías 16:21 subraya que este juicio no es sólo una demostración de castigo, sino una revelación del poder divino que llevará al pueblo a reconocer la realidad y la autoridad innegable del Señor, que actúa con justicia y medida definitiva.

Nota de lectura

La expresión “les haré conocer mi mano y mi poder” simboliza la manifestación completa y contundente del juicio divino. Este conocimiento que Dios quiere que tengan no es superficial, sino una convicción profunda resultado de la experiencia directa con su justicia y misericordia. Además, el versículo anuncia que este llamado al conocimiento de Dios es definitivo—a diferencia de las advertencias previas, esta manifestación es definitiva para que reconozcan que Él es el único Señor.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 16:14-21. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

Seguí explorando