Isaías 14:25
que quebrantaré al asirio en mi tierra y sobre mis montes lo pisotearé. Entonces su yugo será quitado de ellos, y su carga será removida de sus hombros.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
22 Porque yo me levantaré contra ellos —dice el Señor de los ejércitos— y cortaré de Babilonia el nombre, el remanente, el hijo y el descendiente —dice el Señor—.
23 La convertiré en posesión de erizos y en lagunas de agua; la barreré con la escoba de destrucción —dice el Señor de los ejércitos—.
24 El Señor de los ejércitos ha jurado, diciendo: «Ciertamente, como lo he pensado, así será; y como lo he determinado, así permanecerá:
25 que quebrantaré al asirio en mi tierra y sobre mis montes lo pisotearé. Entonces su yugo será quitado de ellos, y su carga será removida de sus hombros.
26 Este es el plan que se ha determinado para toda la tierra; y esta es la mano extendida sobre todas las naciones.
27 Porque el Señor de los ejércitos lo ha decidido, ¿y quién podrá deshacerlo? Su mano está extendida, ¿y quién podrá hacerla retroceder?
28 Esta es la carga que se dio en el año en que murió el rey Acaz.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 14:25 forma parte de una profecía que asegura la derrota del poder asirio. Aunque la caída de Babilonia estaba aún muy lejos en el tiempo, aquí se promete la derrota cercana de los asirios, enemigos actuales de Judá. El versículo destaca que Dios mismo quebrantará el poder invasor dentro de su tierra y montañas, liberando a su pueblo de la pesada carga y el yugo impuesto por el invasor. Esta promesa da confianza a los oyentes que enfrentaban la amenaza militar, asegurando que la opresión cesará por la intervención divina.
Contexto literario
El pasaje de Isaías 14:24-32 se sitúa en un momento en que Judá sufre presión de potencias extranjeras, especialmente el Imperio Asirio y los filisteos. Aunque la profecía extiende su mirada hasta la destrucción de Babilonia en el futuro, su énfasis inmediato está en la liberación de Judá de los actuales enemigos. Se presenta la acción segura y definitiva de Dios para derrotar a aquellos que oprimen a su pueblo, tomando como ejemplo la inminente caída de Asiria y también anunciando el castigo para los filisteos. Esa promesa se dirige a fortalecer la esperanza y la fe en medio de tribulaciones cercanas.
Desarrollo del pasaje
El versículo muestra la firme determinación divina para proteger a su pueblo: "quebrantará al asirio en mi tierra", indica que Dios mismo ejecutará la derrota de los invasores en el territorio sagrado. Esta acción implica que aquellos que invaden y pisotean "sus montes", es decir, la tierra santa, serán a su vez pisoteados y vencidos. De esta manera, se elimina el yugo opresor que carga sobre los hombros del pueblo, simbolizando la liberación del peso de tributos y ocupación forzada. La profecía aclara que esta victoria no depende de la fuerza humana, sino del poder de Dios y su voluntad inmutable para proteger al suyo, lo que ofrece seguridad ante la amenaza.
Nota de lectura
Este versículo funciona como una promesa de consuelo inmediato frente a la opresión de Asiria, bajo el reinado de Senaquerib, y también como un modelo de la intervención divina contra todos los opresores futuros. Expresa la idea de que Dios es inmutable en sus propósitos y fiel a su pueblo, asegurando que prevalecerá contra sus enemigos. Además, enseña que el yugo que oprime a los justos será roto por la mano divina, y que quienes pisan la tierra santa serán ellos mismos afectados, una advertencia contra la arrogancia y la violencia sobre el pueblo de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 14:24-32. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.