Estudio / Deuteronomio 20 / Versículo 9

Deuteronomio 20:9

Cuando los oficiales terminen de hablar al pueblo, nombrarán capitanes para dirigir el ejército.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

6 ¿Quién ha plantado una viña y aún no ha comido de ella? Que también regrese a su casa, no sea que muera en la batalla y otro la disfrute.

7 ¿Quién se ha comprometido con una mujer y aún no la ha tomado? Que regrese a su casa, no sea que muera en la batalla y otro la tome».

8 Y los oficiales continuarán hablando al pueblo, y dirán: «¿Quién es temeroso y de corazón débil? Que regrese a su casa, para que no desmaye el corazón de sus hermanos como el suyo».

9 Cuando los oficiales terminen de hablar al pueblo, nombrarán capitanes para dirigir el ejército.

10 Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, primero proclama la paz a sus habitantes.

11 Si te responden con paz y te abren las puertas, todo el pueblo que esté en ella te será tributario y te servirá.

12 Pero si no acepta la paz contigo y quiere hacerte guerra, entonces la sitiarás.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El pasaje de Deuteronomio 20:1-9 presenta un conjunto de instrucciones para Israel en el contexto de prepararse para la guerra. En esta etapa, Israel es considerado como un campamento en territorio enemigo, no un reino establecido, por lo que es esencial organizado y disciplinado para enfrentar los desafíos bélicos. El texto busca fomentar el ánimo y la valentía en los soldados, asegurándoles la presencia y apoyo divino, siempre que mantengan su fidelidad a Dios. A su vez, indica que aquellos que no estén dispuestos o capacitados para pelear, debido a condiciones personales o miedo, deben ser excusados para no afectar la moral y eficacia del ejército.

Contexto literario

Estas directrices se aplican en un momento en que Israel estaba por entrar y asentarse en una tierra nueva, enfrentando múltiples conflictos para proteger su territorio. En este escenario, la guerra no solo era ocasional, sino parte de su realidad constante para mantener y ampliar su dominio. Por eso, se otorgaba gran importancia a la organización militar, la selección de líderes valientes y al acompañamiento espiritual de los soldados mediante sacerdotes que los animaran y les recordaran la protección divina.

Desarrollo del pasaje

Dentro de este conjunto de leyes, el versículo 9 destaca la acción de nombrar capitanes para comandar el ejército tras despedir a quienes no deseaban o no podían participar eficazmente en la guerra. Esta etapa final del proceso de formación del ejército aseguraba que solo permanecieran quienes estaban comprometidos y valientes, y que la dirección quedara en manos de líderes capacitados y decididos. La función de los oficiales que hablaban al pueblo era motivar y organizar, y luego procedían a designar estos capitanes para mantener la disciplina y la moral en la batalla.

Nota de lectura

La preocupación por la moral y la disposición voluntaria de los soldados resalta un enfoque humanitario y estratégico para el conflicto bélico, evitando la imposición forzada y fomentando un ejército motivado y espiritualmente respaldado. Además, el papel activo de los sacerdotes en el ánimo de los soldados subraya la integración entre fe y guerra en la cultura israelita de la época.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 20:1-9. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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