Hechos 13:30
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
27 Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, al no reconocerlo ni comprender las palabras de los profetas que se leen cada sábado, las cumplieron condenándolo.
28 Y aunque no hallaron causa de muerte en él, pidieron a Pilato que se le diera muerte.
29 Y cuando cumplieron todo lo que estaba escrito acerca de él, lo bajaron del madero y lo pusieron en un sepulcro.
30 Pero Dios lo resucitó de entre los muertos.
31 Y durante muchos días fue visto por los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, quienes ahora son sus testigos ante el pueblo.
32 Y nosotros les anunciamos la buena noticia de que la promesa hecha a los padres,
33 Dios la ha cumplido para nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús; como está escrito también en el segundo salmo: «Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo "Pero Dios lo resucitó de entre los muertos" está inserto en el contexto del sermón que Pablo predicó en la sinagoga de Antioquía en Pisidia. En este sermón, Pablo expone a los judíos reunidos cómo Dios ha cumplido sus promesas en Jesucristo. Luego de recordarles los favores y la historia especial de Dios con Israel, Pablo señala que Dios ha resucitado a Jesús, poniendo el énfasis en esta acción divina como el centro y la confirmación del mensaje mesiánico. La resurrección es presentada como un acto soberano de Dios que confirma a Jesús como el Mesías esperado, dando sentido y poder al evangelio proclamado.
Contexto literario
El discurso se desarrolla después de que Pablo y Bernabé llegan a Antioquía de Pisidia tras haber visitado Perge en Panfilia, donde no se registran sus actividades. Antioquía de Pisidia se caracteriza por una significativa población judía y un ambiente propicio para predicar el evangelio primero a los judíos. El sermón se da en la sinagoga, respetando el tiempo de culto judío, y es una extensión de la estrategia apostólica de presentar el Nuevo Testamento y la persona de Cristo como el cumplimiento del Antiguo Testamento. Los líderes de la sinagoga ofrecen a Pablo la oportunidad de hablar, lo que indica al menos un respeto o interés por lo que tiene que decir.
Desarrollo del pasaje
El comentario señala que el discurso busca conectar con los oyentes evidenciando que Dios ha guiado a Israel históricamente, desde Abraham hasta David, poniendo énfasis en la fidelidad de Dios a su pueblo. Luego Pablo hace la proclamación central: Dios ha resucitado a Jesús, lo que lo exalta y confirma la verdad de su mensaje. Esta resurrección es clave para la expansión del evangelio, mostrando que el camino hacia la salvación y el cumplimiento de la promesa del Mesías son ahora evidentes por este acto divino. Además, se insiste en que la predicación del evangelio a los gentiles no se hacía sin antes presentar y llamar a los judíos a aceptar a Cristo, demostrando el profundo respeto y afán de salvación para la nación judía.
Nota de lectura
La resurrección aquí no es un simple dato histórico, sino el sello de la autoridad divina sobre Jesús y la base del mensaje cristiano ofrecido primero a los judíos. El sermón resalta la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, mostrando cómo la historia y las promesas de Israel alcanzan su plenitud en Cristo resucitado. Asimismo, la ubicación en la sinagoga y el respeto al sábado reflejan una cuidadosa estrategia de diálogo y evangelización que busca tender puentes con la tradición judía sin cancelar la novedad del mensaje mesiánico.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: acts 13:14-41. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.