Estudio / Isaías 37 / Versículo 7

Isaías 37:7

He aquí, yo enviaré sobre él un espíritu, y oirá un rumor, y regresará a su tierra; y haré que caiga a espada en su propia tierra».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

4 Quizá el Señor tu Dios escuche las palabras de Rabsaces, a quien su señor, el rey de Asiria, ha enviado para desafiar al Dios viviente, y reprenda las palabras que el Señor tu Dios ha oído. Por eso, eleva tu oración por el remanente que aún queda».

5 Los siervos del rey Ezequías fueron entonces a Isaías.

6 Isaías les dijo: «Así dirán a su señor: Así dice el Señor: No temas las palabras que has oído, con las cuales los siervos del rey de Asiria me han blasfemado.

7 He aquí, yo enviaré sobre él un espíritu, y oirá un rumor, y regresará a su tierra; y haré que caiga a espada en su propia tierra».

8 Rabsaces regresó y encontró al rey de Asiria combatiendo contra Libna, porque había oído que se había apartado de Laquis.

9 Y oyó decir acerca de Tirhaca, rey de Etiopía: «Ha salido para hacerte guerra». Al oírlo, envió mensajeros a Ezequías, diciendo:

10 «Así hablarán a Ezequías, rey de Judá, diciendo: Que tu Dios, en quien confías, no te engañe con la promesa: “Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria”.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El comentario histórico examina el pasaje de Isaías 37:1-7, destacando especialmente el versículo 7, en donde se anuncia que el enemigo (presumiblemente Senaquerib) será afectado por un espíritu de temor que lo obligará a regresar a su tierra, donde finalmente morirá. Desde esta perspectiva, la reacción del enemigo es vista como un signo de juicio divino inevitable. Además, se subraya que la provocación y blasfemia contra Dios, como la de Rabshakeh, no deben causar miedo en los creyentes, pues Dios mismo defenderá su causa.

Contexto literario

El contexto histórico es el asedio de Jerusalén por parte de Senaquerib, quien había enviado a Rabshakeh para amedrentar al rey Ezequías y al pueblo de Judá, desafiando y reprochando a Dios. Frente a esta amenaza, Ezequías busca la ayuda divina mediante la oración y la consulta al profeta Isaías, confiando en la intervención y justicia de Dios para protegerlos.

Desarrollo del pasaje

El pasaje refleja cómo las adversidades y amenazas externas operan paradójicamente para acercar a los fieles a Dios, intensificando su dependencia y búsqueda de ayuda divina. La aparente victoria del enemigo se convierte en la oportunidad para que el pueblo se fortalezca en la oración, reconocida como el medio para alcanzar la misericordia y protección divina. La profecía señala que el enemigo escuchará noticias desmoralizadoras que lo forzarán a retirarse, a pesar de su arrogancia inicial, y que su final llegará en su propia tierra como consecuencia de sus acciones y blasfemias.

Nota de lectura

El texto resalta la importancia de la oración en situaciones críticas y cómo el temor de los pecadores suele anticipar su caída. También enfatiza que quienes atacan a Dios se aseguran un rumbo hacia la ruina, mientras que las adversidades pueden ser utilizadas para profundizar la fe y el compromiso con Dios.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 37:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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