Isaías 24:3
La tierra quedará completamente vacía y totalmente saqueada, porque el Señor ha pronunciado esta palabra.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Miren, el Señor vacía la tierra, la deja desolada, la trastorna y dispersa a sus habitantes.
2 Y sucederá lo mismo al pueblo que al sacerdote; al siervo que a su señor; a la criada que a su señora; al comprador que al vendedor; al que presta que al que toma prestado; al que cobra interés que al que lo paga.
3 La tierra quedará completamente vacía y totalmente saqueada, porque el Señor ha pronunciado esta palabra.
4 La tierra se lamenta y se marchita, el mundo desfallece y se apaga, los altivos de la tierra languidecen.
5 La tierra también está profanada bajo sus habitantes, porque han traspasado las leyes, han cambiado el decreto, han quebrantado el pacto eterno.
6 Por eso la maldición ha devorado la tierra, y sus habitantes quedan desolados; por eso los moradores de la tierra son consumidos, y quedan pocos hombres.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 24:3 describe una realidad sombría y desoladora donde la tierra, entendida como el lugar habitado o la comunidad humana, queda vacía y completamente saqueada. Este versículo refleja cómo el juicio divino afecta profundamente el mundo, dejando todo despojado de sus recursos y prosperidad. La tierra ya no ofrece alegría ni sustento, porque es resultado de una intervención directa del Señor, que ha pronunciado esta sentencia que trae ruina y despojo.
Contexto literario
El análisis histórico de Isaías 24:1-12 muestra un panorama general de devastación universal. El profeta relata cómo la tierra se despoja de sus ornamentos, la sociedad se dispersa y las ciudades quedan en caos debido a la corrupción y pecado de sus habitantes. A través de este juicio, el Señor demuestra su poder soberano para castigar la rebelión y la impiedad, afectando a todas las clases sociales y dejando un mundo vacío y sin consuelo verdadero.
Desarrollo del pasaje
El versículo 24:3 sintetiza la idea de que la desolación es total y producto del decreto divino. La tierra, interpretada como la comunidad de los hombres o un territorio específico, es reducida a un estado de vacío y saqueo, similar a un caos primordial. Esta condición refleja el castigo contra la corrupción y la transgresión de las leyes divinas, que han contaminado el entorno y corrompido a sus habitantes. Las calamidades no discriminan, afectando por igual a ricos y pobres, príncipes y siervos. El texto evidencia que la pérdida y ruina son manifestaciones evidentes del juicio santo de Dios sobre el pecado que ha pervertido el orden original de creación.
Nota de lectura
La referencia a la tierra vacía y saqueada debe entenderse en sentido amplio, no restringida a una región específica sino como un estado repetido en diversas naciones debido a la justicia divina. El juicio refleja la consecuencia inevitable del pecado que contamina y destruye tanto a las personas como su entorno. Además, esta condición de desolación implica la pérdida de alegría y esperanza en lo terrenal, destacando la fragilidad y temporalidad de las cosas creadas bajo el dominio de la corrupción y la pena. La soberanía de Dios como juez es central en esta sentencia sobre la tierra.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 24:1-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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