Génesis 38:21
Preguntó a los hombres de aquel lugar: «¿Dónde está la prostituta que estaba junto al camino en Enaim?» Ellos respondieron: «Aquí no ha habido ninguna prostituta».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 Él preguntó: «¿Qué prenda te daré?» Ella contestó: «Tu sello, tu cordón y el bastón que tienes en la mano». Él se los entregó, se unió a ella, y ella quedó encinta de él.
19 Luego ella se levantó, se fue, se quitó el velo y se puso las ropas de viuda.
20 Judá envió el cabrito por medio de su amigo el adulamita, para recuperar la prenda de la mujer, pero no la encontró.
21 Preguntó a los hombres de aquel lugar: «¿Dónde está la prostituta que estaba junto al camino en Enaim?» Ellos respondieron: «Aquí no ha habido ninguna prostituta».
22 Entonces regresó a Judá y le dijo: «No la encontré; y también los hombres del lugar dijeron que allí no había ninguna prostituta».
23 Judá dijo: «Que se quede con las cosas, para que no nos avergoncemos. Yo envié el cabrito, pero tú no la encontraste».
24 Cerca de tres meses después, avisaron a Judá: «Tamar, tu nuera, se ha prostituido, y además está encinta por causa de esa prostitución». Judá dijo: «Sáquenla y que sea quemada».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Génesis 38:21, se narra el momento en que Judá busca a la mujer que estuvo junto al camino en Enaim, preguntando a los hombres del lugar si la conocen. Ellos niegan que haya habido una prostituta allí. Esta escena forma parte de un relato más amplio (Génesis 38:12-23) que expone una historia compleja y escandalosa en la familia de Judá, marcada por la prostitución y el engaño. Aunque Judá no sabía la identidad real de la mujer con quien tuvo un encuentro, su acción fue una transgresión consciente y reprochable.
Contexto literario
El pasaje pertenece a una etapa en la que Judá había perdido a su esposa y enfrentaba la responsabilidad familiar, especialmente con Tamar, su nuera, quien había quedado viuda y esperaba cumplir con la ley levirática para asegurar descendencia a su esposo fallecido. Ante la ausencia de su hijo Shelah para cumplir con esta obligación, Tamar toma una decisión radical que desemboca en un encuentro con Judá en forma de prostitución, intentado garantizar su descendencia y lugar en la familia.
Desarrollo del pasaje
La escena del versículo muestra a Judá intentando cumplir o al menos verificar lo ocurrido con la mujer que se hace pasar por prostituta. Él envía a un amigo a entregarle el pago y recuperar sus cosas, pero al no encontrarla, regresa diciendo que en ese lugar no hay tal mujer. Judá, al no querer exponerse ni arriesgar su reputación, cesa la búsqueda, preocupado más por evitar la vergüenza que por rectificar su pecado. Esto refleja la doble moral y la vulnerabilidad humana ante el pecado, donde la apariencia y el escándalo pesan más que la conciencia moral.
Nota de lectura
Este pasaje revela aspectos profundos de la condición humana y las imperfecciones incluso entre los líderes de Israel. Muestra cómo las decisiones negligentes o egoístas pueden conducir a situaciones moralmente complejas. Además, enfatiza la importancia de la integridad personal y la sinceridad, señalando que evitar la vergüenza humana no equivale a solucionar el problema espiritual o ético.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 38:12-23. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.