Levítico 14:29
El resto del aceite que quede en la mano del sacerdote lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado, para hacer expiación por él delante del Señor.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
26 El sacerdote derramará aceite en la palma de su mano izquierda.
27 Con su dedo derecho, el sacerdote rociará aceite de la mano izquierda siete veces delante del Señor.
28 Del aceite que quede en su mano, el sacerdote pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el dedo gordo de su pie derecho, en el lugar donde está la sangre de la ofrenda por la culpa.
29 El resto del aceite que quede en la mano del sacerdote lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado, para hacer expiación por él delante del Señor.
30 Luego ofrecerá una de las tórtolas o uno de los pichones, según lo que pueda conseguir.
31 De lo que pueda conseguir, uno será para ofrenda por el pecado y el otro para holocausto, junto con la ofrenda vegetal; así el sacerdote hará expiación por el que ha de ser purificado delante del Señor.
32 Esta es la ley para quien tenga la plaga de la lepra y no pueda conseguir lo necesario para su purificación.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Este pasaje muestra la provisión compasiva que Dios establece en la ley para la purificación de los leprosos pobres. Aunque no puedan ofrecer tres corderos y harina, pueden presentar un sacrificio más accesible: un cordero y dos tórtolas o pichones, conforme a su capacidad. La ley no exime a los necesitados de ofrecer nada, sino que espera que den según lo que puedan. La porción restante del aceite en la mano del sacerdote se coloca sobre la cabeza del purificado como acto de expiación delante del Señor, simbolizando la limpieza otorgada por Dios.
Contexto literario
En Levítico 14:21-32 se establecen las regulaciones para la purificación ritual de personas afectadas por la lepra que carecen de recursos para completar la ofrenda tradicional. Este rango muestra cómo Dios adapta la ley para contemplar condiciones económicas diversas, manteniendo la misma ceremonia para ricos y pobres, enfatizando la igualdad de valor del alma y la necesidad de una presentación sincera ante Dios.
Desarrollo del pasaje
El versículo 14:29 específicamente describe la acción final en el rito de purificación: el sacerdote toma el aceite sobrante y lo pone sobre la cabeza del que se purifica. Este gesto consagra a la persona, marcando su completa restauración y reconciliación con Dios. Se evidencia que, pese a las diferencias en los sacrificios ofrecidos por ricos y pobres, la ceremonia es idéntica en su significado y simbolismo, subrayando que Dios valora a todos por igual y espera un corazón dispuesto, no la magnitud del sacrificio material.
Nota de lectura
El texto recalca que la pobreza no exime del compromiso espiritual. Dios no exige más de lo que alguien puede dar; más bien, acepta las ofrendas ajustadas a la capacidad de cada persona. La igualdad en el rito refleja la justicia y gracia divinas, destacando que tanto pobres como ricos tienen acceso a la purificación y a la comunión con Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 14:21-32. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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