Estudio / Job 36 / Versículo 10

Job 36:10

También abre su oído a la corrección y les ordena que se aparten de la iniquidad.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

7 No aparta sus ojos del justo; con los reyes los sienta en el trono, los establece para siempre y los exalta.

8 Y si están atados con grilletes, y apresados con cuerdas de aflicción,

9 entonces les muestra sus obras y sus transgresiones, que han sido muchas.

10 También abre su oído a la corrección y les ordena que se aparten de la iniquidad.

11 Si le obedecen y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en bienestar.

12 Pero si no obedecen, perecerán a espada y morirán sin conocimiento.

13 Pero los hipócritas de corazón acumulan ira; no claman cuando él los disciplina.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Job 36:10 nos muestra cómo, a través de la aflicción y la disciplina, Dios abre el oído de las personas para que puedan recibir corrección divina. Esta acción tiene como propósito moldear el corazón humano, haciendo que se disponga a aprender y reconocer la necesidad de apartarse del pecado. La corrección no es un castigo vacío, sino una enseñanza amorosa que busca restaurar y guiar hacia la justicia.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un discurso de Elihu (Job 36:5-14) quien defiende la justicia de Dios y su providencia. Elihu explica que Dios no desprecia a nadie, sino que cuida de todos con equidad, incluyendo a los humildes y oprimidos. También señala que Dios puede honrar a las personas rectas o, si es necesario, permitir que pasen por dificultades con un propósito formativo. Dentro de este marco, la apertura del oído a la corrección se presenta como una etapa esencial del proceso de disciplina divina.

Desarrollo del pasaje

Elihu expone que Dios usa las aflicciones para revelar las fallas y pecados ocultos en las personas, despertando la conciencia para que reconozcan su error. En este proceso, Dios 'abre el oído' a la corrección, es decir, hace que el corazón y la mente estén receptivos a las enseñanzas y advertencias que provienen de Él. Así, la aflicción no es un mero sufrimiento, sino un instrumento que Dios emplea para apartar a las personas de la iniquidad, enseñándoles a cambiar su camino y a adherirse a la rectitud. Esta función formativa apunta a prevenir que se continúe en la desobediencia, promoviendo una transformación real del interior según las reglas eternas de la justicia divina.

Nota de lectura

Es importante destacar que, según este comentario, la corrección y disciplina divinas no son arbitrarias sino justas y orientadas a beneficiar al alma. El 'abrir el oído' implica una disposición activa para aprender y cambiar, y así es parte integral del propósito de Dios al permitir pruebas o dificultades. La respuesta humana a esta corrección determinará si se recibe bendición o castigo posterior, subrayando la responsabilidad personal ante la providencia de Dios.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: job 36:5-14. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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