Estudio / Jeremías 25 / Versículo 2

Jeremías 25:2

La cual Jeremías, el profeta, habló a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciendo:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

1 La palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá, en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que fue el primer año de Nabucodonosor, rey de Babilonia;

2 La cual Jeremías, el profeta, habló a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciendo:

3 Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, es decir, veintitrés años, la palabra del Señor ha venido a mí, y les he hablado, levantándome temprano y hablando; pero no han escuchado.

4 Y el Señor ha enviado a ustedes a todos sus siervos los profetas, levantándose temprano y enviándolos; pero no han escuchado, ni han inclinado su oído para oír.

5 Ellos decían: «Vuélvanse ahora cada uno de su mal camino y de la maldad de sus obras, y habiten en la tierra que el Señor les dio a ustedes y a sus padres para siempre jamás;

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En este versículo se destaca que el profeta Jeremías transmitió un mensaje universal dirigido a todo el pueblo de Judá y a los habitantes de Jerusalén, subrayando la importancia de que la palabra de Dios, especialmente en asuntos de gran relevancia, sea conocida y escuchada por todos. La responsabilidad de divulgar y prestar atención al mensaje divino recae sobre cada individuo y la comunidad en su conjunto.

Contexto literario

El pasaje forma parte de un marco histórico en el que Jeremías profetizaba durante un periodo complicado para Judá, en los inicios del reinado de Jehoiakim y Nebucadnezar. Este tiempo estuvo marcado por la creciente influencia de Babilonia en la región. La profecía se da en un contexto en que el pueblo había recibido múltiples advertencias para arrepentirse y cambiar sus caminos, pero persistía en sus pecados y desobediencia.

Desarrollo del pasaje

Jeremías, después de más de veinte años de predicación constante, advertía al pueblo en nombre de Dios a fin de provocar un cambio moral y espiritual. A pesar de la constante presencia de mensajeros divinos y la reiteración del llamado al arrepentimiento —en especial abandonando la idolatría—, la gente permanecía endurecida y no atendía a las exhortaciones. El profeta dirigió su mensaje en un momento oportuno, probablemente durante una festividad solemne en Jerusalén, con la esperanza de que el pueblo estuviera dispuesto a escuchar. Sin embargo, la persistencia en ofender a Dios con sus acciones causó su propia destrucción, evidenciando que la desobediencia no solo era provocativa para Dios sino también dañina para ellos mismos.

Nota de lectura

Este versículo resalta cómo la palabra de Dios no se limita a un grupo específico sino que es relevante para toda la comunidad. También muestra la fidelidad y diligencia de Jeremías como profeta y la continuación del esfuerzo divino a través de varios profetas para llamar al arrepentimiento. La insistencia en la responsabilidad personal dentro de un llamado colectivo es clave para entender la gravedad de la situación y la justicia de las consecuencias que enfrentó Judá.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 25:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

Seguí explorando