Isaías 8:2
Y tomé conmigo testigos fieles para que dieran fe: Urías el sacerdote y Zacarías, hijo de Jeberequías.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 El Señor me dijo: «Toma un gran rollo y escribe en él con letra de hombre: Maher-salal-hasbaz».
2 Y tomé conmigo testigos fieles para que dieran fe: Urías el sacerdote y Zacarías, hijo de Jeberequías.
3 Me acerqué a la profetisa, y ella concibió y dio a luz un hijo. Entonces el Señor me dijo: «Llámalo Maher-salal-hasbaz».
4 Porque antes que el niño sepa decir: “Padre mío” y “Madre mía”, la riqueza de Damasco y el botín de Samaria serán llevados ante el rey de Asiria.
5 El Señor volvió a hablarme y dijo:
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Isaías 8:2 describe cómo el profeta Isaías toma consigo testigos fieles, Urías el sacerdote y Zacarías hijo de Jeberequías, para dar fe pública y oficial al mensaje profético que iba a registrar. Esto asegura que la profecía quedara clara y confirmada ante todos, de modo que cuando se cumpliera, nadie dudara de su origen divino. La presencia de estos testigos valida el documento escrito y establece un registro solemne para futuras referencias.
Contexto literario
En el capítulo 8 de Isaías se anuncia una profecía acerca de la invasión y los ataques del rey de Asiria contra Damasco, Samaria y Judá. La profecía busca demostrar que Dios ha enviado a Isaías para advertir sobre la destrucción inminente que traerá el imperio asirio, y para reafirmar la soberanía divina frente a naciones enemigas y facciones internas rebeldes. La escritura misma de este mensaje con testigos es parte de la estrategia para denunciar estas amenazas y asegurar que la verdad del mensaje se mantenga sin ambigüedades.
Desarrollo del pasaje
El profeta recibe instrucciones para escribir toda la profecía sobre la invasión asiria en un gran rollo con caracteres claros y legibles, usando un lenguaje comprensible para todo público. Para consolidar la autenticidad de este escrito, Isaías elige dos testigos, Urías el sacerdote y Zacarías hijo de Jeberequías, quienes lo presencian y respaldan con sus nombres. Esta práctica cumple con la exigencia legal y moral de establecer el testimonio de dos personas para validar palabras importantes. Aunque Urías tuvo una reputación controvertida en otros contextos, en este momento es presentado como un testigo confiable. Además, la designación de testigos muestra la preocupación de los profetas por proporcionar evidencia indudable y evitar confusiones o disputas acerca del cumplimiento de sus predicciones.
Nota de lectura
Este acto de tomar testigos refleja la seriedad y la formalidad con que se manejaban las profecías en el contexto histórico de Isaías. No se trataba solo de una revelación espiritual, sino también de un documento que debía sostenerse frente a la observación y la historia, garantizando que el mensaje no fuera interpretado como meras invenciones. El uso de testigos legítimos reforzaba la credibilidad del profeta y su mensaje, y se aseguraba así que la comunidad pudiera comprobar posteriormente la autenticidad y veracidad del anuncio divino.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 8:1-8. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.