Isaías 37:34
Por el camino por donde vino, por ese mismo volverá, y no entrará en esta ciudad, dice el Señor.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
31 Y el remanente que haya escapado de la casa de Judá volverá a echar raíces abajo y dará fruto arriba.
32 Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion los que escapen. El celo del Señor de los ejércitos hará esto.
33 Por tanto, así dice el Señor acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni lanzará flecha contra ella, ni se presentará delante de ella con escudo, ni levantará baluarte contra ella.
34 Por el camino por donde vino, por ese mismo volverá, y no entrará en esta ciudad, dice el Señor.
35 Porque yo defenderé esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.
36 Entonces el ángel del Señor salió e hirió en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.
37 Así Senaquerib, rey de Asiria, partió, se fue, regresó y habitó en Nínive.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 37:34 sostiene que el ejército enemigo, representado por Senaquerib, no entrará a Jerusalén, sino que retornará por el mismo camino por donde llegó, conforme al mandato del Señor. Este versículo es parte de un mensaje divino tranquilizador enviado a través del profeta Isaías a Ezequías, asegurando que la ciudad estará protegida y que la amenaza será contenida.
Contexto literario
El pasaje de Isaías 37:21-38 narra la crisis durante el reinado de Ezequías, cuando Senaquerib, rey de Asiria, amenaza Jerusalén. Frente al peligro, Ezequías ora a Dios, quien responde por medio de Isaías con la promesa de salvación. El versículo 34 se sitúa en el desenlace de esta respuesta, donde Dios asegura la retirada del enemigo sin que llegue a invadir la ciudad.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico subraya que, ante el terror producido por enemigos poderosos, quienes mantienen la fe y elevan oraciones reciben mensajes de gracia y paz. La firme confianza de Jerusalén, aquí personificada como 'la doncella hija de Sion', refleja el conocimiento de la protección divina. Senaquerib, a pesar de su arrogancia y amenazas, resulta ser un instrumento limitado por la voluntad de Dios, quien controla sus movimientos y decide el alcance de su poder. El versículo expresa literalmente cómo Dios impone límites a la agresión: el invasor debe retroceder por el mismo camino, garantizando la defensa de Jerusalén. Esto refuerza la idea de que las acciones contra el pueblo de Dios son tomadas personalmente por Él, y que sus planes soberanos dominan sobre los intentos humanos de destrucción. Además, esta protección no solo es física sino también moral: la humillación del enemigo es paralela a la protección de la ciudad santa.
Nota de lectura
La declaración divina en Isaías 37:34 recalca la certeza de la protección divina en medio del peligro, revelando la relación directa entre la confianza en Dios y la experiencia de su socorro. La estrategia de Dios que limita la incursión del enemigo y lo hace retroceder simboliza que ninguna fuerza puede superar el propósito divino. Este mensaje tiene un valor de esperanza y confianza para quienes enfrentan adversidades aparentemente insuperables.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 37:21-38. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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