Estudio / Isaías 28 / Versículo 26

Isaías 28:26

Su Dios lo instruye y le enseña el juicio justo.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

23 Presten oído y escuchen mi voz; atiendan y oigan mi palabra.

24 ¿Acaso ara el labrador todo el día para sembrar? ¿Abre y rompe los terrones de su tierra sin cesar?

25 Cuando ha nivelado su superficie, ¿no esparce el eneldo, siembra el comino, y pone el trigo principal, la cebada en su lugar y la avena en sus bordes?

26 Su Dios lo instruye y le enseña el juicio justo.

27 Porque el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino rueda de carreta; sino que el eneldo se golpea con vara, y el comino con palo.

28 El grano para pan se tritura, pero no se trilla sin fin, ni se aplasta con la rueda de su carreta, ni se quebranta con sus caballos.

29 También esto viene del Señor de los ejércitos, que es admirable en consejo y grande en sabiduría.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Isaías 28:26 se enmarca en una parábola agrícola que ilustra cómo el agricultor (husbandman) trabaja con diligencia, prudencia y conocimiento, siguiendo un orden y método establecidos. El texto enfatiza que este saber no es innato ni aleatorio, sino otorgado por Dios, quien guía y enseña al agricultor el juicio justo para realizar bien su labor. Esta enseñanza divina no solo aplica al arte de la agricultura, sino también refleja la sabiduría y el control con que Dios maneja todas las cosas, incluyendo su relación con su pueblo y el modo en que ejerce su justicia.

Contexto literario

Isaías 28:23-29 presenta una comparación entre el trabajo metódico del agricultor y la sabiduría divina. A través de la descripción detallada del proceso agrícola—arado, siembra y trilla—se destaca cómo la experiencia, la prudencia y la instrucción de Dios son vitales para un resultado exitoso. Este pasaje se dirige a quienes desestiman el juicio de Dios, para que comprendan que así como el agricultor actúa sabiamente y en el momento adecuado, Dios también ejecuta sus juicios con perfecta justicia y medida.

Desarrollo del pasaje

El agricultor tiene que conocer y aplicar el arte de su oficio: prepara la tierra, sabe qué semillas sembrar y dónde, y ajusta la intensidad de la trilla según el grano. Esto no es casualidad sino fruto de una instrucción recibida, que según el pasaje es de Dios mismo. La frase "Su Dios lo instruye y le enseña el juicio justo" recalca que la sabiduría para administrar la creación proviene de la relación íntima y activa con Dios. Además, esta enseñanza se extiende a la manera en que Dios maneja la corrección y disciplina hacia su pueblo, proporcionándola con justicia, balance y propósito redentor, no con ansia de destrucción. Por ello, se señala que Dios es "excelente en consejo y maravilloso en obra".

Nota de lectura

Este versículo destaca que la habilidad y discreción humanas, aun en un oficio tan cotidiano como la agricultura, tienen su origen en la instrucción divina. Es una invitación a reconocer a Dios como fuente de toda sabiduría práctica y espiritual, valorando la providencia que guía tanto las labores humanas como la acción justa de Dios en el mundo y en la vida personal.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 28:23-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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