Isaías 20:6
Y aquel día el habitante de esta costa dirá: «Miren, esta era nuestra esperanza, a donde huíamos por ayuda para ser librados del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotros?»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
3 Y el Señor dijo: «Así como mi siervo Isaías ha caminado desnudo y descalzo durante tres años como señal y prodigio sobre Egipto y sobre Etiopía,
4 así llevará el rey de Asiria a los cautivos de Egipto y a los deportados de Etiopía, jóvenes y ancianos, desnudos y descalzos, con las nalgas descubiertas, para vergüenza de Egipto».
5 Y tendrán temor y se avergonzarán de Etiopía, en quien confiaban, y de Egipto, su gloria.
6 Y aquel día el habitante de esta costa dirá: «Miren, esta era nuestra esperanza, a donde huíamos por ayuda para ser librados del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotros?»
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Isaías 20:6 refleja el momento en que los habitantes de Judá reconocen que su esperanza puesta en Egipto y Etiopía para liberarlos del avance asirio ha desaparecido. La imagen es clara y dolorosa: las naciones que consideraban sus salvadoras ahora están derrotadas y deshonradas, dejándolos sin recurso frente al peligro inminente del rey de Asiria.
Contexto literario
Este pasaje pertenece a Isaías 20:1-6, una profecía que se sitúa en un momento histórico marcado por la invasión asiria. Durante el asedio y caída de la ciudad filistea de Asdod a manos del ejército asirio, el profeta Isaías fue llamado a actuar como un signo viviente, renunciando a ropas y calzado para simbolizar la vergüenza y humillación que sufrirían Egipto y Etiopía al ser llevados cautivos por Asiria. La profecía critica la confianza equivocada que algunos tenían en estas potencias para enfrentar a Asiria.
Desarrollo del pasaje
Isaías, al caminar desnudo y descalzo durante un tiempo, representa de manera simbólica la desolación y vergüenza que sufrirían las naciones africanas cuando fueran derrotadas y sometidas por Asiria. Este acto, incomprendido y ridiculizado por algunos en su tiempo, sirve para enseñar una dura lección a la población: los apoyos humanos y las alianzas con potencias terrenales son efímeros y falibles. La experiencia de estos pueblos, una vez seguros de la ayuda de Egipto y Etiopía, termina en desilusión y temor ante la magnitud del peligro que se avecina. El versículo 20:6 expresa esta constatación colectiva de que la ayuda esperada ha fallado y la única salida real sería buscar protección en Dios y no en fuerzas humanas.
Nota de lectura
Es fundamental destacar que esta profecía busca corregir la falsa seguridad y dependencia en aliados humanos, llamando a confiar únicamente en Dios. La señal viviente de Isaías rompe con las expectativas políticas y militares de la época, mostrando que la verdadera salvación no está en reyes ni ejércitos, sino en la fidelidad a Dios y en la confianza en su protección, especialmente ante amenazas aparentemente insuperables.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 20:1-6. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.