Isaías 10:21
Un remanente volverá, el remanente de Jacob, al Dios poderoso.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 Consumirá la gloria de su bosque y de su campo fértil, alma y cuerpo; será como cuando un estandarte cae desfallecido.
19 Los árboles que queden en su bosque serán tan pocos que un niño podrá contarlos.
20 Acontecerá en aquel día que el remanente de Israel y los sobrevivientes de la casa de Jacob no volverán a apoyarse en quien los hirió, sino que se apoyarán con fidelidad en el Señor, el Santo de Israel.
21 Un remanente volverá, el remanente de Jacob, al Dios poderoso.
22 Porque aunque tu pueblo, Israel, sea como la arena del mar, solo un remanente de él volverá; la destrucción decretada rebosará en justicia.
23 Porque el Señor, Dios de los ejércitos, ejecutará la destrucción decretada en toda la tierra.
24 Por tanto, así dice el Señor, Dios de los ejércitos: «Pueblo mío que habitas en Sion, no temas al asirio. Te herirá con vara y levantará su bastón contra ti, como en Egipto.»
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 10:21 destaca la promesa de que un remanente, aunque pequeño en comparación con el pueblo entero, volverá a Dios, reconociendo su poder y santidad. Esta vuelta no es solo física sino espiritual: significa un arrepentimiento genuino y un abandono de la confianza en medios humanos o poderes opresores, específicamente en el contexto de la invasión asiria que estaba castigando a Israel. El "remanente de Jacob" simboliza a aquellos que, a pesar de la apostasía general, mantienen su integridad y fe, regresando con humildad y dedicación a Dios.
Contexto literario
Entre Isaías 10:20-23 se expone una doble acción de Dios respecto a la invasión de los asirios: primero, la conversión y preservación de un pequeño remanente fiel, y segundo, la consumación o destrucción del resto que no se arrepiente. Esta etapa histórica muestra cómo el juicio divino a través de la amenaza extranjera se convierte en instrumento para purificar a su pueblo, revelando tanto la justicia como la misericordia de Dios.
Desarrollo del pasaje
El pasaje ilustra que la gran mayoría del pueblo de Israel, aunque numeroso como la arena del mar, no será salvo, sino solo un pequeño grupo distinguido por su fidelidad. Este remanente aprende a no confiar en fuerzas humanas o enemigas, sino a apoyarse plenamente en Dios, al que identifican como el "Dios poderoso" y "Santo de Israel". El retorno implica un cambio radical hacia Él: arrepentimiento, búsqueda de su rostro y reforma de vida. Por el contrario, la mayoría enfrentará la consumación de su juicio, evidenciando que Dios es el autor soberano de ambas realidades, y que su justicia gobierna el alcance y duración del castigo.
Nota de lectura
Esta enseñanza sobre el remanente resume una dinámica común en la historia de Israel: Dios siempre preserva a un grupo fiel en medio de crisis y castigos nacionales. El versículo enfatiza que el verdadero regreso a Dios es una experiencia de conversión activa y personal, no solo un mero retorno geográfico o cultural. Así, Isaías anticipa el desarrollo espiritual que también se reflejará en la historia del pueblo en tiempos posteriores.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 10:20-23. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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