Hebreos 2:11
Porque tanto el que santifica como los que son santificados, todos proceden de uno; por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos,
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
8 «Todo lo sometiste bajo sus pies.» Porque al someterle todas las cosas, nada dejó que no le sea sujeto; pero ahora todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
9 Sin embargo, vemos a Jesús, hecho un poco menor que los ángeles por el sufrimiento de la muerte, coronado de gloria y honor, para que, por la gracia de Dios, gustara la muerte por todos.
10 Porque convenía que aquel por quien son todas las cosas y por quien existen todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de sufrimientos al autor de su salvación.
11 Porque tanto el que santifica como los que son santificados, todos proceden de uno; por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos,
12 diciendo: «Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación cantaré himnos a ti.»
13 Y otra vez: «Pondré mi confianza en él.» Y de nuevo: «Aquí estoy yo, y los hijos que Dios me ha dado.»
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo,
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Hebreos 2:11 destaca la íntima relación entre Cristo, quien santifica, y los creyentes, que son santificados. Ambos proceden del mismo origen divino y humano, lo que establece una unión profunda y una relación fraternal. Cristo no se avergüenza de llamarlos hermanos debido a esta unión en naturaleza y espíritu.
Contexto literario
En el pasaje Hebreos 2:10-13 se expone cómo fue apropiado para Dios que Cristo sufriera para perfeccionar la salvación y traer a muchos hijos a la gloria. Este sufrimiento no solo glorifica a Dios, sino que beneficia grandemente a la humanidad al establecer una conexión cercana entre Cristo y los creyentes, quienes comparten la misma naturaleza, destino y espíritu.
Desarrollo del pasaje
El comentario enfatiza que Cristo es el agente santificador y los creyentes son los santificados, todos originados de un mismo Padre celestial. Además, comparten la misma humanidad al ser descendientes de Adán y el mismo espíritu santo que los guía. Esta unidad hace que Cristo se sienta orgulloso y no avergonzado de llamarlos hermanos, reflejando así su condescendencia y amor, aun considerando la fragilidad humana. Tres textos del Antiguo Testamento corroboran esta verdad, mostrando que Cristo proclamará la identidad divina a sus hermanos, confía en su Padre en sus sufrimientos humanos como cabeza del pueblo salvado, y que la relación padre-hijos confirma la humanidad compartida y la unión en la salvación.
Nota de lectura
La fraternidad mencionada en el versículo no es solo simbólica sino real y personal, basada en la adopción, regeneración y naturaleza común. Esta relación permite a los creyentes participar del mismo espíritu y destino glorioso de Cristo, fortaleciendo su camino a través del sufrimiento hacia la perfección y gloria definitiva.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: hebrews 2:10-13. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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