Hebreos 10:18
Porque donde hay perdón de estas cosas, ya no queda más sacrificio por el pecado.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 Y también el Espíritu Santo nos da testimonio, pues después de haber dicho:
16 «Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré»,
17 y añade: «Nunca más me acordaré de sus pecados ni de sus iniquidades».
18 Porque donde hay perdón de estas cosas, ya no queda más sacrificio por el pecado.
19 Así que, hermanos, teniendo plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesús,
20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Hebreos 10:18 muestra la consecuencia directa y definitiva del perdón obtenido por medio de la obra de Cristo: cuando los pecados son perdonados, ya no se requiere ningún sacrificio adicional por ellos. Esto enfatiza la suficiencia y perfección del sacrificio de Jesús en contraste con los sacrificios repetitivos y limitados del sacerdocio levítico.
Contexto literario
Este versículo se inserta en un pasaje (Hebreos 10:7-18) donde el apóstol compara y supera la antigua estructura del sacerdocio levítico con la función única y eficaz de Jesucristo como sumo sacerdote y sacrificio perfecto. Allí se expone cómo Dios, mediante sus promesas y cumplimiento en Cristo, estableció un nuevo pacto que elimina la necesidad de sacrificios continuos para el perdón de pecados.
Desarrollo del pasaje
El texto desarrollado muestra que Cristo, como verdadero sumo sacerdote, ofreció un sacrificio perfecto y único que cumple completamente la justicia divina. A diferencia del sacerdocio anterior que sólo ofrecía ofrendas temporales incapaces de perfeccionar a los creyentes, la obra de Cristo santifica definitivamente a quienes creen. La escritura también subraya que, tras este sacrificio, Jesús se sienta a la derecha de Dios, señal de su autoridad y de la consumación de su obra. Además, se menciona que el Espíritu Santo da testimonio en las Escrituras de este convenio nuevo y efectivo, donde los pecados ya no son recordados, una consecuencia de la obra completa y suficiente de Cristo y que concluye la necesidad de sacrificios pasados.
Nota de lectura
Este versículo destaca la transición definitiva entre el antiguo sistema sacrificial y el nuevo pacto basado en la gracia y en la obra única de Jesucristo. La idea fuerte aquí es que el perdón garantizado por Cristo elimina cualquier expectativa de futuras ofrendas por el pecado, mostrando la eficacia y finalización de su sacrificio.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: hebrews 10:7-18. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.