Ezequiel 7:25
Vendrá destrucción, y buscarán la paz, pero no la encontrarán.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
22 Apartaré también de ellos mi rostro, y profanarán mi lugar secreto; porque entrarán invasores y lo profanarán.
23 Haz una cadena, porque la tierra está llena de crímenes de sangre, y la ciudad está llena de violencia.
24 Por eso traeré a los peores de las naciones, y poseerán sus casas; haré cesar la arrogancia de los poderosos, y sus lugares sagrados serán profanados.
25 Vendrá destrucción, y buscarán la paz, pero no la encontrarán.
26 Llegará calamidad tras calamidad, y rumor tras rumor; entonces buscarán la visión del profeta, pero la ley faltará al sacerdote y el consejo a los ancianos.
27 El rey se lamentará, el príncipe vestirá de desolación, y las manos del pueblo de la tierra temblarán. Haré con ellos conforme a su camino, y según sus juicios los juzgaré. Y sabrán que yo soy el Señor.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Ezequiel 7:25 anuncia una destrucción inevitable sobre Judá, donde la desesperación por encontrar paz será vana. El versículo resalta la inescapable consecuencia del juicio divino para un pueblo que ha rechazado las leyes de Dios y se ha entregado a la injusticia y la violencia. La búsqueda de paz es presentada como un deseo frustrado, reflejando la certeza de ruina que se cierne sobre la nación.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un pasaje más amplio, Ezequiel 7:23-27, en el que Dios declara que Jerusalén y sus habitantes están prisioneros ante su tribunal justo por sus crímenes sangrientos y su corrupción generalizada. La ciudad santa, que debía ser un faro de justicia, se ha convertido en un lugar de opresión y pecado, digno de juicio severo.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico explica que la 'cadena' que ata al pueblo simboliza su cautiverio y el ineludible juicio divino. El pueblo ha cometido atrocidades tanto en aplicación como en práctica de la ley, llenando la tierra de sangre y violencia. Por su idolatría y perversiones, Dios anuncia que será castigado con la llegada de naciones bárbaras que lo destruirán. Las estructuras de poder serán desmanteladas, sus casas y posesiones caerán en manos extrañas, y el templo será profanado por el abandono divino. La sentencia final es una sucesión implacable de calamidades, donde ningún consejo o ayuda, ni del sacerdote ni de los ancianos, estará disponible. La desesperada esperanza de paz será infructuosa porque el pueblo rechazó la senda de Dios y, como consecuencia, enfrentará la desolación y la pérdida total de esperanza.
Nota de lectura
La expresión de buscar paz sin encontrarla subraya la gravedad del juicio y la ausencia de recurso humano o espiritual. La situación descrita muestra que la justicia divina trasciende cualquier intento humano de redención cuando la maldad se ha arraigado profundamente en la sociedad. Así, Ezequiel presenta un juicio inevitable como consecuencia de la corrupción y el alejamiento del pueblo de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 7:23-27. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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