Estudio / Ezequiel 23 / Versículo 49

Ezequiel 23:49

Y harán recaer sobre ustedes su lascivia, y cargarán con los pecados de sus ídolos; entonces sabrán que yo soy el Señor Dios.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

46 Porque así dice el Señor Dios: Haré subir contra ellas una multitud, y serán entregadas al terror y al saqueo.

47 La multitud las apedreará con piedras y las matará a espada; matarán a sus hijos y a sus hijas, y quemarán sus casas con fuego.

48 Así haré que cese la lascivia de la tierra, para que todas las mujeres sean amonestadas a no imitar vuestra lascivia.

49 Y harán recaer sobre ustedes su lascivia, y cargarán con los pecados de sus ídolos; entonces sabrán que yo soy el Señor Dios.

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

Este versículo concluye la sentencia contra Jerusalén, representada como Aholibah, quien ha sido infiel a Dios al seguir a falsos dioses y aliarse con sus enemigos. La expresión "harán recaer sobre ustedes su lascivia" indica que sufrirá las consecuencias de sus propias prácticas idólatras y sexuales. La carga de sus pecados recae sobre ella irrevocablemente, y esta dolorosa experiencia la llevará a reconocer que Dios es el soberano supremo. La frase "y sabrán que yo soy el Señor Dios" subraya el objetivo final del juicio: hacer entender a Jerusalén la justicia y autoridad divina al ejecutar esta condena.

Contexto literario

En el contexto histórico descrito, Jerusalén, bajo el nombre simbólico de Aholibah, había roto su lealtad hacia Dios, involucrándose en idolatría y alianzas con enemigos como los caldeos. Estos aliados, antes amados y perseguidos por la ciudad, ahora se convierten en sus verdugos, castigando con severidad su traición. El pasaje establece que la ciudad sufrirá una completa ruina: su riqueza será saqueada, sus hijos llevados al cautiverio, y será marcada y humillada. Esta severa corrección es una respuesta directa a su grave pecado y a la repetición de errores que ya trajeron condena a Samaria, su hermana mayor.

Desarrollo del pasaje

La sentencia describe cómo aquellos que Jerusalén consideraba sus amantes, en particular los caldeos, se levantarán contra ella con fuerza militar y furia justificada tanto por la ley divina como por pactos humanos rotos. La destrucción será total, quitándole todas sus posesiones, y su pueblo será dispersado. Sufrirá humillación y daño corporal, simbolizando su castigada infidelidad. A pesar de la dureza, este proceso busca purificar a un remanente y apartar la idolatría profundamente arraigada, heredada desde tiempos de Egipto. Así, el castigo es al mismo tiempo juicio y medio para una eventual reforma.

Nota de lectura

La metáfora de Aholibah y su castigo ilustra la relación entre Dios y Jerusalén, donde la idolatría y la infidelidad resultan en un juicio inexorable. El pasaje pone de manifiesto cómo el amor perverso de Dios es respondido con traición y cómo esa traición provoca un castigo que viene incluso de aquellos a quienes la ciudad había buscado como aliados. La severidad del juicio refleja tanto la gravedad del pecado como el propósito divino de restaurar y corregir mediante la humillación y el dolor.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 23:22-49. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

Seguí explorando