Eclesiastés 10:1
Las moscas muertas echan a perder el ungüento del perfumista; así, una pequeña necedad pesa más que la sabiduría y el honor en quien es estimado.
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Leer este capítulo →Las moscas muertas echan a perder el ungüento del perfumista; así, una pequeña necedad pesa más que la sabiduría y el honor en quien es estimado.
Ver ficha y comentario →El corazón del sabio se inclina a la derecha, pero el del necio, a la izquierda.
Ver ficha y comentario →Y aunque el necio camine por el camino, carece de juicio, y a todos les muestra que es un necio.
Ver ficha y comentario →Si el ánimo del gobernante se levanta contra ti, no abandones tu puesto, porque la calma apacigua grandes ofensas.
Ver ficha y comentario →He visto un mal bajo el sol, un error que procede del gobernante:
Ver ficha y comentario →La necedad es puesta en lugares elevados, y los ricos se sientan en lugar bajo.
Ver ficha y comentario →He visto siervos a caballo, y príncipes que caminan como siervos sobre la tierra.
Ver ficha y comentario →El que cava un hoyo caerá en él; y quien rompe un muro, será mordido por una serpiente.
Ver ficha y comentario →Quien mueve piedras se lastimará con ellas; y quien parte leña corre peligro por ello.
Ver ficha y comentario →Si el hierro está sin filo y no se afila el borde, hay que emplear más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir.
Ver ficha y comentario →Si la serpiente muerde antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.
Ver ficha y comentario →Las palabras de la boca del sabio son agradables, pero los labios del necio lo devoran.
Ver ficha y comentario →El principio de las palabras de su boca es necedad, y el final de su charla es locura perversa.
Ver ficha y comentario →El necio multiplica palabras; nadie sabe lo que ha de ser, y lo que será después de él, ¿quién se lo dirá?
Ver ficha y comentario →El trabajo de los necios los fatiga a todos, porque no saben cómo ir a la ciudad.
Ver ficha y comentario →¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es un niño y tus príncipes banquetean por la mañana!
Ver ficha y comentario →¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles y tus príncipes comen a su debido tiempo, para fortalecerse y no para embriagarse!
Ver ficha y comentario →Por mucha pereza, el edificio se viene abajo; y por la flojedad de las manos, la casa se derrumba.
Ver ficha y comentario →El banquete se hace para alegría, y el vino alegra la vida; pero el dinero responde por todo.
Ver ficha y comentario →No maldigas al rey, ni siquiera en tu pensamiento; ni maldigas al rico en tu alcoba, porque un ave del cielo llevará la voz, y lo que tiene alas hará saber el asunto.
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