Jeremías 7:23
sino esto les mandé, diciendo: «Obedezcan mi voz, y seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo; y caminen en todo camino que les he mandado, para que les vaya bien.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
20 Por tanto, así dice el Señor Dios: «Miren, mi ira y mi furor serán derramados sobre este lugar, sobre el hombre y la bestia, sobre los árboles del campo y sobre el fruto de la tierra; arderán y no se apagarán.»
21 Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: «Añadan sus holocaustos a sus sacrificios, y coman carne.»
22 Porque no hablé con sus padres, ni les di mandamiento el día que los saqué de la tierra de Egipto, acerca de holocaustos o sacrificios;
23 sino esto les mandé, diciendo: «Obedezcan mi voz, y seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo; y caminen en todo camino que les he mandado, para que les vaya bien.»
24 Pero no escucharon, ni inclinaron su oído, sino que caminaron en los consejos y en la terquedad de su mal corazón, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.
25 Desde el día que sus padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy, les envié a todos mis siervos los profetas, madrugando cada día y enviándolos;
26 pero no me escucharon ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz y fueron aún más rebeldes que sus padres.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Jeremías 7:23 enfatiza que lo esencial para Dios no son los sacrificios ni las ceremonias externas, sino la obediencia a su voz. Dio a entender que si el pueblo obedecía, Él sería su Dios y ellos, su pueblo, caminando según sus mandamientos para que les fuera bien. La crítica subyacente es que sus rituales carecían de valor si continuaban en desobediencia y pecado.
Contexto literario
En Jeremías 7:21-28, Dios reprende a Israel por su hipocresía religiosa: aunque realizan sacrificios y ceremonias, su conducta desobedece sus mandatos. Dios rechaza sus sacrificios porque no están acompañados de verdadero arrepentimiento ni obediencia a su ley moral, a la cual llamó el pueblo desde su liberación de Egipto. A través del profeta Jeremías, Dios confronta su incumplimiento y la obstinación de seguir sus propios caminos en lugar de los suyos.
Desarrollo del pasaje
El pasaje denuncia que los sacrificios y rituales no tienen valor por sí mismos mientras el pueblo persista en desobedecer. Dios recuerda que nunca buscó sacrificios por encima de la obediencia, que es la verdadera condición del pacto. La relación con Él requiere escuchar y seguir sus mandatos. Se enfatiza la gravedad de la desobediencia continua, aun habiendo recibido profetas que los llamaron a la conversión. La obstinación y falsedad destruyeron la confianza y la comunión con Dios, haciendo inútiles sus actos religiosos que buscaban cubrir el pecado sin corregir la conducta.
Nota de lectura
Este texto subraya que la religión auténtica no consiste en rituales vacíos, sino en vivir conforme a la voluntad de Dios. La verdadera adoración implica obediencia, compromiso diario y una relación genuina. La desobediencia sistemática anula cualquier pretendida devoción externa y lleva a la ruina espiritual.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 7:21-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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