Jeremías 49:6
Pero después restauraré la cautividad de los hijos de Amón, dice el Señor.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
3 Lamenta, Hesbón, porque Hai ha sido destruida; clamen, hijas de Rabá, ciñanse de cilicio; endechad y corran de un lado a otro junto a los cercados, porque su rey irá al cautiverio, junto con sus sacerdotes y sus príncipes.
4 ¿Por qué te glorías en los valles, en tu valle que fluye, hija rebelde? Confiaste en tus tesoros, diciendo: «¿Quién vendrá contra mí?»
5 He aquí, yo traeré sobre ti terror, dice el Señor Dios de los ejércitos, de todos los que te rodean; y cada uno de ustedes será expulsado directamente, y no habrá quien recoja a los que vagan.
6 Pero después restauraré la cautividad de los hijos de Amón, dice el Señor.
7 Acerca de Edom, así dice el Señor de los ejércitos: ¿Ya no hay sabiduría en Temán? ¿Ha perecido el consejo de los prudentes? ¿Se ha desvanecido su sabiduría?
8 Huyan, vuélvanse atrás, habiten en lo profundo, habitantes de Dedán; porque traeré sobre Esaú la calamidad, el tiempo en que lo visite.
9 Si los que recogen uvas vinieran a ti, ¿acaso no dejarían algunos racimos para rebuscar? Si ladrones vinieran de noche, solo robarían hasta saciarse.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Jeremías 49:6 anuncia una esperanza después del castigo: Dios promete restaurar la cautividad del pueblo de Amón. Esta promesa destaca la justicia y misericordia divinas, indicando que aunque los amonitas enfrentarán juicio por sus acciones injustas, habrá un futuro tiempo de restauración y regreso a su tierra.
Contexto literario
El pasaje Jeremías 49:1-6 describe la acusación y el castigo divino contra los amonitas, vecinos y parientes de Moab, por apropiarse ilegalmente de territorios del pueblo de Gad y cometer actos violentos, como el asesinato de madres embarazadas para asegurar su dominio. A consecuencia de esto, sus ciudades serán destruídas, su pueblo expulsado y llevado al exilio, mientras Dios juzga su arrogancia y orgullo en su nación y riquezas.
Desarrollo del pasaje
El texto refleja una acusación clara contra los amonitas por usurpar tierras que no les correspondían, mostrando crueldad extrema al eliminar a los herederos legítimos. Dios, como juez supremo, dictamina que su soberbia y confianza en sus fortalezas serán castigadas mediante la destrucción y dispersión de su pueblo. Sin embargo, el versículo final introduce una nota de esperanza: a pesar del castigo, Dios promete restaurar a los amonitas de su cautiverio, mostrando que su justicia no es solo punitiva sino también redentora. Esto revela que el ciclo humano de poder y caída está bajo el control divino, y eventualmente, los que sufren el exilio serán reunidos y restaurados.
Nota de lectura
Este pasaje subraya un principio importante: la injusticia, aunque pueda prevalecer temporalmente mediante la violencia o el poder, será corregida por Dios. A pesar del severo juicio contra los amonitas, la promesa de restauración indica que la justicia divina incluye misericordia y esperanza para los que han sido castigados, ofreciendo un equilibrio entre retribución y reconciliación.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 49:1-6. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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