Estudio / Jeremías 36 / Versículo 15

Jeremías 36:15

Le dijeron: «Siéntate ahora y léelo para nosotros.» Y Baruc lo leyó ante ellos.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

12 descendió a la casa del rey, a la cámara del escriba. Allí estaban sentados todos los príncipes: Elisama el escriba, Delaías, hijo de Semaías, Elnatán, hijo de Acbor, Gemarías, hijo de Safán, Sedequías, hijo de Hananías, y todos los demás príncipes.

13 Entonces Micaías les contó todas las palabras que había oído cuando Baruc leyó el libro ante el pueblo.

14 Por eso todos los príncipes enviaron a Jehudí, hijo de Netanías, hijo de Selemías, hijo de Cusí, a decirle a Baruc: «Toma en tu mano el rollo del que leíste ante el pueblo y ven.» Así que Baruc, hijo de Nerías, tomó el rollo en su mano y fue a ellos.

15 Le dijeron: «Siéntate ahora y léelo para nosotros.» Y Baruc lo leyó ante ellos.

16 Cuando oyeron todas las palabras, se miraron unos a otros con temor y dijeron a Baruc: «Sin duda informaremos al rey de todas estas palabras.»

17 Y preguntaron a Baruc: «Cuéntanos, ¿cómo escribiste todas estas palabras que él pronunció?»

18 Baruc les respondió: «Él me dictó todas estas palabras con su boca, y yo las escribí con tinta en el libro.»

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Jeremías 36:15, Baruc lee el libro que contiene las palabras de Jeremías ante los príncipes. Este acto se inscribe en un contexto de lectura pública para comunicar el mensaje profético, buscando la atención y reflexión de las autoridades. La lectura es paciente y completa, y provoca en los príncipes una profunda inquietud por la gravedad de lo escuchado, aunque ellos mismos temen actuar o apoyar las advertencias dadas.

Contexto literario

El versículo pertenece a un relato que cubre Jeremías 36:9-19, donde Baruc lee públicamente en momentos solemnes un escrito dictado por Jeremías. La lectura sigue a la proclamación de un ayuno público, ordenado posiblemente por la crisis generada por la amenaza de los caldeos o la sequía. Baruc lee inicialmente delante del pueblo y en la casa de Dios, luego la lectura es repetida ante los príncipes, quienes no participaron en el primer acto. Estos eventos ocurren en el reinado de Joacim, reflejando la tensión entre el mensaje profético y las autoridades imperantes.

Desarrollo del pasaje

Baruc, quien había estado leyendo el libro a diversas audiencias, es llamado a leerlo nuevamente en presencia de los príncipes, quienes están identificados como un grupo que inicialmente no mostró verdadera devoción durante el ayuno ni escuchó el mensaje en el templo. La lectura ante ellos fue completa y sin interrupciones, produciendo gran temor y preocupación. Los príncipes reconocen el mérito y la seriedad del mensaje pero, en lugar de actuar, deciden informar al rey y aconsejan que Baruc y Jeremías se oculten para protegerse ante la posible reacción negativa del monarca. La forma de la escritura es aclarada como simple y directa, sin artificios, evidenciando que el rechazo no se basaba en dudas sobre la veracidad o inspiración del texto, sino en la resistencia a aceptar sus consecuencias.

Nota de lectura

Este pasaje ilustra la tensión entre la proclamación de la palabra de Dios y la respuesta humana, especialmente cuando involucra a las autoridades. Aun cuando los príncipes muestran temor y reconocen la verdad, su miedo a las repercusiones les impide actuar con valor para corregir la situación. Asimismo, destaca la paciencia y disposición de Baruc como ministro fiel, dispuesto a presentar el mensaje profético ante diferentes audiencias sin protestar, aún cuando enfrenta resistencia y peligro.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 36:9-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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