Estudio / Jeremías 25 / Versículo 28

Jeremías 25:28

Y sucederá que, si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dirás: «Así dice el Señor de los ejércitos: Ciertamente beberán».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

25 a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media;

26 a todos los reyes del norte, cercanos y lejanos, unos con otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra; y el rey de Sesac beberá después de ellos.

27 Entonces les dirás: «Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Beban, embriáguense, vomiten, caigan y no se levanten más, a causa de la espada que yo envío entre ustedes».

28 Y sucederá que, si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dirás: «Así dice el Señor de los ejércitos: Ciertamente beberán».

29 Porque he aquí, yo comienzo a hacer mal en la ciudad que lleva mi nombre; ¿y ustedes quedarán sin castigo? No quedarán sin castigo, porque llamaré a la espada sobre todos los habitantes de la tierra, dice el Señor de los ejércitos.

30 Por tanto, profetiza contra ellos todas estas palabras, y diles: «El Señor rugirá desde lo alto y dará su voz desde su santa morada; rugirá con fuerza sobre su morada y lanzará un grito, como los que pisan las uvas, contra todos los habitantes de la tierra».

31 Llegará estruendo hasta los confines de la tierra, porque el Señor tiene un pleito con las naciones; juzgará a toda carne y entregará a los malvados a la espada, dice el Señor.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo expresa la inevitabilidad del juicio divino, utilizando la imagen de una copa que debe ser bebida por todos los pueblos como símbolo de la destrucción ineludible que les espera. Si alguien se niega a aceptar esta condena, se le recuerda que no podrá escapar del castigo designado por Dios, pues es una orden divina, irrevocable y justa. La copa representa la ira de Dios manifestada a través de la guerra y la devastación que viene sobre las naciones.

Contexto literario

Este texto forma parte de una profecía dirigida por Jeremías que abarca los versículos 15 a 29 del capítulo 25 del libro que lleva su nombre. En este pasaje se describe una visión en la que un vaso lleno de la furia de Dios irá pasando de mano en mano, simbolizando la universalidad y la fuerza implacable del castigo divino que se extiende por diversas naciones vecinas y finalmente alcanzará incluso al propio imperio babilónico. La mano de Dios es quien envía la espada de guerra, usando a reyes y profetas para llevar a cabo su sentencia sobre las naciones.

Desarrollo del pasaje

La metáfora de la copa que debe ser bebida ineludiblemente refleja un juicio que afectará a todos los pueblos relacionados con Israel. Jeremia, actuando como juez designado, entrega el mensaje de condena a estas naciones, en particular a Judá y Jerusalén, pero también a egipcios, filisteos, edomitas, moabitas, y a reinos distantes como Elam y los medos. El juez profético no es el ejecutor del castigo, sino que Nebucodonosor es la mano que realiza el acto bélico. Aunque algunos resistirán o negarán aceptar la copa, el profeta debe insistir en que la sentencia es segura y justa porque es la voluntad de Dios: "ciertamente beberán". La imagen enfatiza la inevitabilidad y la severidad del castigo divino, que es consecuencia directa del pecado y la rebelión contra Dios y su pueblo. Además, señala que incluso aquellos que causan estas calamidades también enfrentan juicio.

Nota de lectura

Esta profecía subraya la soberanía absoluta de Dios sobre las naciones y la justicia de sus juicios, que son administrados a través de instrumentos humanos como reyes y ejércitos. La copa simboliza tanto la ira divina como el juicio inevitable, mostrando que nadie puede escapar a la consecuencia de sus acciones, ni siquiera Jerusalén, la ciudad que lleva el nombre de Dios. El pasaje también invita a reflexionar sobre la fugacidad del poder humano y la importancia de la rendición ante la autoridad divina.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 25:15-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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