Isaías 40:2
Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su lucha ha terminado, que su culpa ha sido perdonada; porque ha recibido de la mano del Señor el doble por todos sus pecados.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice su Dios.
2 Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su lucha ha terminado, que su culpa ha sido perdonada; porque ha recibido de la mano del Señor el doble por todos sus pecados.
3 Voz de uno que clama en el desierto: «Preparen el camino del Señor, enderecen en la soledad una calzada para nuestro Dios».
4 Todo valle será elevado, y todo monte y colina serán rebajados; lo torcido será enderezado, y lo áspero allanado.
5 Y la gloria del Señor será revelada, y toda carne la verá juntamente; porque la boca del Señor ha hablado.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 40:2 transmite un mensaje de consolación para Jerusalén, anunciando el fin de su sufrimiento y el perdón otorgado por Dios. El versículo revela que la lucha y el castigo que Jerusalén enfrentó debido a sus pecados han sido concluidos y que Dios ha extendido misericordia, otorgándole un castigo restaurador más que punitivo. Este mensaje es vital para revitalizar el ánimo de aquellos que han sufrido bajo la carga del juicio divino, ofreciéndoles esperanza y renovación espiritual.
Contexto literario
Este versículo forma parte de Isaías 40:1-2, donde se presentan instrucciones divinas para que los profetas y ministros de Cristo proclamen palabras de consuelo al pueblo de Dios, especialmente durante tiempos difíciles como el cautiverio y la destrucción de Jerusalén. El contexto histórico resalta que, aunque la ciudad enfrentó un período de juicio severo, Dios prepara su restauración y alivia su tribulación mediante el perdón y la reconciliación. Este llamado a comfortar es tanto un deber ministerial como una manifestación del amor divino hacia su pueblo.
Desarrollo del pasaje
El mensaje se dirige de manera específica a Jerusalén, invitándola a escuchar y recibir con alegría el fin de su periodo de sufrimiento divino. Se enfatiza que su pecado ha sido perdonado y que ha recibido 'el doble' de lo que merecía como corrección, lo que puede interpretarse como una disciplina suficiente para apartarla del pecado y reconciliarla con Dios. Esta corrección, aunque severa, es también una muestra del amor y la compasión divina, que busca no solo castigar sino también sanar y restaurar la relación con su pueblo. El llamado a proclamar estas palabras en voz alta subraya la importancia y la urgencia de llevar este consuelo a quienes atraviesan dificultades espirituales y materiales.
Nota de lectura
El doble castigo mencionado puede reflejar tanto la justicia como la gracia de Dios: mientras corrige firmemente a Jerusalén por su idolatría y transgresiones, también le otorga una disciplina que es, paradójicamente, abundante para su sanidad espiritual. Este versículo recuerda que la verdadera consolación divina no omite la corrección, sino que la incorpora como parte esencial del proceso de redención y restauración del pueblo de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 40:1-2. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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