Génesis 31:18
Llevó consigo todo su ganado y todos los bienes que había adquirido, el ganado que era de su propiedad y que había conseguido en Padán-aram, para ir a Isaac su padre en la tierra de Canaán.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 ¿No nos considera ya como extrañas? Porque nos vendió y ha consumido por completo nuestro dinero.
16 Toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos. Así que haz todo lo que Dios te ha ordenado».
17 Entonces Jacob se levantó, y puso a sus hijos y a sus esposas sobre los camellos;
18 Llevó consigo todo su ganado y todos los bienes que había adquirido, el ganado que era de su propiedad y que había conseguido en Padán-aram, para ir a Isaac su padre en la tierra de Canaán.
19 Labán había ido a trasquilar sus ovejas, y Raquel se llevó los ídolos que eran de su padre.
20 Jacob engañó a Labán el arameo, sin avisarle que huía.
21 Así huyó con todo lo que tenía; se levantó, cruzó el río y se dirigió hacia la región montañosa de Galaad.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 31:18 describe cómo Jacob se retiró de la casa de Labán llevando consigo únicamente el ganado y bienes que había adquirido legítimamente durante su estadía en Padán-aram. Esta acción es el inicio de su huida, motivada por la orden divina, lo que justificó su partida inmediata y sin previo aviso, asegurando su protección y futuro en la tierra de Canaán con su padre Isaac. Jacob actúa con prudencia y honestidad al no apropiarse de nada que no le pertenezca.
Contexto literario
Los versículos Génesis 31:17-24 narran el plan y la ejecución de la huida de Jacob de la casa de su suegro Labán. Tras haber vivido y trabajado allí, Jacob decide marcharse con su familia y su ganado cuanto antes después de recibir la orden de Dios. Aprovecha una oportunidad cuando Labán y su pueblo están distraídos esquilando su ganado para salir sigilosamente, evitando un conflicto directo y posibles represalias.
Desarrollo del pasaje
Jacob, de manera cautelosa, se lleva solo sus bienes legítimos, demostrando rectitud y respeto por lo que le pertenece. A diferencia de Jacob, su esposa Raquel toma en secreto las imágenes familiares (terafim) de su padre, objetos que posiblemente tenían valor religioso o cultural, lo cual introduce una tensión en la historia. La huida se caracteriza por la determinación de Jacob y su dependencia en la dirección divina, lo que contrasta con la reacción furiosa de Labán al enterarse del escape, quien emprende una persecución para recuperar a Jacob, aunque finalmente es detenido por una intervención divina que impide que perjudique a Jacob.
Nota de lectura
Este episodio muestra la importancia de la obediencia a la voluntad divina y la prudencia personal en situaciones de peligro. Jacob actúa conforme a un mandato celestial, priorizando su seguridad sin hacer daño, lo que resulta en la protección divina incluso frente a conflictos familiares y persecución. Además, la historia resalta cómo Dios puede intervenir en momentos críticos para preservar a quienes siguen su voluntad, evidenciando un equilibrio entre libertad humana y supervisión divina.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 31:17-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.