Estudio / Esdras 2 / Versículo 66

Esdras 2:66

Tenían setecientos treinta y seis caballos y doscientos cuarenta y cinco mulas;

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

63 El Tirshatá les dijo que no comieran de las cosas más santas hasta que se levantara un sacerdote con Urim y Tumim.

64 Toda la congregación reunida era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta,

65 Sin contar sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta y siete; y entre ellos había doscientos cantores y cantoras.

66 Tenían setecientos treinta y seis caballos y doscientos cuarenta y cinco mulas;

67 cuatrocientos treinta y cinco camellos y seis mil setecientos veinte asnos.

68 Y algunos de los jefes de familia, cuando llegaron a la casa del Señor que está en Jerusalén, ofrecieron voluntariamente para la casa de Dios, para restaurarla en su lugar.

69 Dieron según sus posibilidades al tesoro de la obra: sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil minas de plata y cien túnicas sacerdotales.

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Ezra 2:66 presenta un detalle específico sobre el número de animales de carga y transporte que tenía el grupo que regresó del cautiverio en Babilonia. Se mencionan 736 caballos y 245 mulas, lo que refleja la modesta capacidad material del retorno, destacando su estado comparativo y las condiciones en las que se encontraban. Este detalle proporciona una imagen de la retaguardia de la expedición: no eran una multitud numerosa ni llena de riqueza, sino más bien un grupo sencillo que dependía de pocos animales para sus necesidades.

Contexto literario

El pasaje se inserta en un listado general de los que regresaron a Jerusalén tras el exilio, en el capítulo 2 de Ezra (versículos 64-70). Este conjunto comprende unos 30,000 individuos, número que supera con creces el de los llevados cautivos inicialmente, pero que aún representa una comunidad pequeña para fundar de nuevo una nación. Entre ellos, se encuentra un reducido número de sirvientes y animales de carga, mostrando que la expedición era modesta tanto en hombres como en recursos. También se mencionan aspectos como la presencia de cantores y la disposición para reconstruir el templo hundido en ruinas. La escena refleja un retorno humilde pero con compromiso y esperanza.

Desarrollo del pasaje

El número de caballos y mulas indica que, aunque eran pocos en comparación con tiempos anteriores, tenían lo necesario para transportar lo imprescindible durante el regreso. Sus caballos y mulas servían como soporte fundamental para el traslado de personas y bienes en un viaje tan largo y dificultoso. La relación entre la cantidad de animales y el número de personas sugiere asimismo que el grupo principal se consideraba casi siervo respecto a tiempos pasados, y que las riquezas eran limitadas. No obstante, el grupo no solo regresaba con números sino también con un capital espiritual y compromiso para reconstruir su lugar de culto y habitar sus ciudades asignadas, aunque en ruinas. Esta situación contrasta con la gloria pasada, pero abre paso a un tiempo de crecimiento prometido por Dios.

Nota de lectura

Aunque el número de animales pareciera pequeño, representa la realidad práctica y humilde de aquel retorno. Este detalle permite comprender mejor las condiciones logísticas y materiales del pueblo en este momento crucial de su historia, mostrando que la fuerza de esta nueva etapa no estaba en la abundancia, sino en la fe y la unidad. La narrativa evidencia que, más allá de los grandes números y riquezas, la voluntad de reconstruir y volver a la tierra asignada era lo esencial.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezra 2:64-70. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

Seguí explorando