Ezequiel 28:18
Por la multitud de tus iniquidades y la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios; por eso haré salir fuego de en medio de ti que te devorará, y te reduciré a cenizas sobre la tierra, a la vista de todos los que te miran.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló maldad en ti.
16 A causa de la multitud de tus contrataciones, tu interior se llenó de violencia y pecaste; por eso te expulsé como profano del monte de Dios, y te destruí, oh querubín protector, de en medio de las piedras de fuego.
17 Tu corazón se enalteció por tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra y te pondré delante de los reyes para que te contemplen.
18 Por la multitud de tus iniquidades y la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios; por eso haré salir fuego de en medio de ti que te devorará, y te reduciré a cenizas sobre la tierra, a la vista de todos los que te miran.
19 Todos los que te conocen entre los pueblos se asombrarán de ti; serás motivo de espanto y dejarás de existir para siempre.»
20 De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
21 «Hijo de hombre, dirige tu rostro contra Sidón y profetiza contra ella.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezequiel 28:18 describe la caída del rey de Tiro a causa de sus múltiples pecados, especialmente por la injusticia en sus negocios y la profanación de lo que consideraba sagrado. Aunque había alcanzado gran esplendor, sabiduría y poder, su orgullo y corrupción lo llevaron a la ruina definitiva, simbolizada por el fuego que lo destruirá y lo dejará en cenizas ante la vista de todos.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un discurso más amplio (Ezequiel 28:11-19) que lamenta la caída del rey de Tiro, a quien se representa inicialmente con grandeza y perfección. Al igual que en otras secciones donde se predice la ruina y luego se lamenta, aquí se destaca cómo a pesar de su fama, poder y riquezas, el rey sucumbe ante sus propias iniquidades y pecados, especialmente la corrupción en sus tratos comerciales y su orgullo excesivo.
Desarrollo del pasaje
El rey de Tiro se había distinguido por su sabiduría, belleza y riqueza hasta un nivel casi perfecto, gozando de un estatus semejante al de figuras angelicales y revestido con piedras preciosas. Sin embargo, su caída fue consecuencia directa de su corrupción moral: la injusticia en el comercio y el abuso de poder que permitió la violencia y el pecado en su ámbito. Autoproclamándose protector de su pueblo, olvidó la justicia y profanó lo sagrado, perdiendo el favor divino que lo había elevado. Por ello, Dios anuncia su castigo mediante un fuego que devorará su poder, reputación y ciudad, dejando una ruina que servirá de ejemplo para otros. La destrucción no es solo física sino también simbólica, indicando que los grandes logros pueden ser deshechos por las malas acciones y la soberbia.
Nota de lectura
Aunque algunos exégetas han interpretado este pasaje de manera alegórica, relacionándolo con caídas angelicales o con Adán, el análisis histórico se centra en la figura real del rey de Tiro llamado Etbaal, contemporáneo de la destrucción de la ciudad por Nabucodonosor. El texto plantea la advertencia de que incluso quienes parecen poseer la máxima perfección pueden caer por su pecado, especialmente cuando se mezclan poder, riqueza y orgullo sin ética ni justicia.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 28:11-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.