Ezequiel 12:26
De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
23 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: Haré que este proverbio cese, y no volverán a usarlo como proverbio en Israel. Diles, más bien: ‘Se acercan los días y el cumplimiento de toda visión.’”
24 Porque ya no habrá visión vana ni adivinación lisonjera en medio de la casa de Israel.
25 Porque yo, el Señor, hablaré, y la palabra que pronuncie se cumplirá sin demora. En vuestros días, casa rebelde, hablaré la palabra y la cumpliré», dice el Señor Dios.
26 De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
27 «Hijo de hombre, observa que los de la casa de Israel dicen: ‘La visión que él ve es para muchos días después, y profetiza para tiempos lejanos.’»
28 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: Ninguna de mis palabras se demorará más; la palabra que yo pronuncie se cumplirá”, dice el Señor Dios.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje refleja cómo el pueblo de Israel, a pesar de las claras advertencias proféticas, se engañaba a sí mismo esperando que los juicios divinos fueran retrasados indefinidamente. Se habían aferrado a frases hechas y disculpas que minimizaban la inminencia del castigo, pensando que quizás nunca llegaría. Sin embargo, la palabra de Dios, transmitida por Ezequiel, desmiente esas falsas esperanzas y reafirma que los tiempos del juicio están cerca y que todas las profecías se cumplirán sin demora ni fallo.
Contexto literario
Dentro del rango de Ezequiel 12:21-28, se aborda la situación de un pueblo que, pese a la multiplicidad de señales, visiones y advertencias sobre su ruina, perseveraba en la complacencia y en la espera de un retraso prolongado del juicio. Esta actitud, fomentada también por falsos profetas, se había generalizado hasta convertirse en un refrán popular que convencía a muchos de la seguridad errónea ante la amenaza divina.
Desarrollo del pasaje
El texto muestra que la prolongada paciencia de Dios fue malinterpretada como un signo de indiferencia o inexistencia del castigo, lo que endureció los corazones de sus habitantes. El profeta Ezequiel debe entonces contrarrestar estos pensamientos engañosos con mensajes categóricos que anuncian la inminencia del cumplimiento de las profecías y la invalidez de las falsas visiones. Dios asegura que ni un solo vocablo de sus palabras será postergado y que la llegada del castigo es segura y próxima. Este mensaje debe servir para despertar al pueblo de su autocomplacencia y prepararlos para la realidad del juicio, que no tolerará dilaciones ni excusas.
Nota de lectura
La profecía no solo denuncia la actitud pasiva del pueblo ante el castigo anunciado, sino también la responsabilidad de los falsos profetas que contribuyen a su engaño. El texto subraya la seriedad y certeza de la palabra de Dios y la urgencia de no ignorarla bajo pretextos de lejanía temporal. De esta manera, Ezequiel advierte contra la falsa seguridad que lleva a la ruina y destaca la importancia de una respuesta inmediata y seria ante la palabra divina.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 12:21-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.