Éxodo 16:19
Moisés les dijo: «Nadie deje nada de esto para mañana».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Esto es lo que el Señor ha mandado: Recojan de él cada uno según lo que coma, un gómer por persona, conforme al número de sus habitantes; cada uno tomará para los que están en su tienda.
17 Así lo hicieron los hijos de Israel, y recogieron, unos más y otros menos.
18 Al medirlo con el gómer, al que recogió mucho no le sobró, y al que recogió poco no le faltó; cada uno tomó según lo que iba a comer.
19 Moisés les dijo: «Nadie deje nada de esto para mañana».
20 Pero no le hicieron caso; algunos guardaron para la mañana, y crió gusanos y apestó. Moisés se enojó con ellos.
21 Cada mañana recogían el pan, cada uno según lo que iba a comer; y cuando el sol calentaba, se derretía.
22 El sexto día recogieron doble cantidad, dos gómeres por persona; y todos los jefes de la congregación se lo comunicaron a Moisés.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo en Éxodo 16:19 es parte de la instrucción que Moisés da a los israelitas respecto al maná, alimento milagroso que Dios les proveía cada día en el desierto. Moisés ordena que nadie guarde maná para el día siguiente, para enseñarles a depender diariamente de la provisión de Dios sin acumular ni desconfiar. Esto evita el almacenamiento improductivo y la corrupción del alimento.
Contexto literario
En Éxodo 16:13-21 se describe cómo Dios provee a los israelitas con codornices durante la noche y luego con maná cada mañana. El maná descendía del cielo en forma de un alimento nutritivo, suficiente para sostenerlos en el desierto y enseñarles la dependencia diaria en Dios. Esta provisión constante no solo satisface las necesidades físicas sino que también instruye en la confianza y el autocontrol.
Desarrollo del pasaje
El maná era un alimento singular que se recogía a diario en la cantidad necesaria para cada persona y no se debía reservar para el día siguiente. Aquellos que intentaban conservarlo veían cómo se estropeaba y se llenaba de gusanos. Así, la orden de Moisés refleja una lección espiritual: evitar la avaricia y la desconfianza para con la provisión divina, confiando en la continua gracia de Dios. Además, esta rutina fomentaba la prudencia, la diligencia para recoger el alimento y la satisfacción con lo suficiente, enseñando a no desear excesos ni acumular, sino a vivir con temperancia y dependencia diaria. La enseñanza se extiende a la provisión de la naturaleza y a la manera en que Dios cuida de toda la creación.
Nota de lectura
El maná simboliza la provisión diaria y perfecta de Dios frente a la preocupación por el futuro. La prohibición de guardar comida para otro día se convierte en una enseñanza sobre la fe, la responsabilidad personal y la confianza en la providencia divina. El relato destaca que, aunque Dios da gratuitamente, corresponde a cada persona cumplir con la acción de reunir el alimento para su sustento. La experiencia en el desierto fue una formación espiritual para Israel, confiando en Dios como su proveedor constante.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 16:13-21. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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