Deuteronomio 14:18
la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago;
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 el búho, el chotacabras, la gaviota y el halcón, según su especie,
16 el mochuelo, el gran búho y el cisne,
17 el pelícano, el buitre y el cormorán;
18 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago;
19 Todo insecto alado que se arrastra será impuro para ustedes; no se comerán.
20 Pero de todas las aves limpias podrán comer.
21 No comerán ningún animal que muera por sí mismo; podrán dárselo al extranjero que esté dentro de tus puertas, para que lo coma, o venderlo a un forastero. Porque eres un pueblo santo para el Señor tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje de Deuteronomio 14:1-21 presenta a Israel como un pueblo elegido y santo, separado para Dios, con normas que reflejan su dignidad y relación especial con Él. En este contexto, se incluyen instrucciones específicas sobre animales considerados limpios y no limpios para el consumo. El versículo 18 menciona a la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago como aves prohibidas: símbolos concretos de esa diferenciación que debía marcar a Israel frente a otras naciones, evitando la adopción de prácticas paganas y manteniendo su pureza ritual. Estas restricciones alimenticias funcionaban como signos visibles de su identidad única y su santidad, recordando que debían distinguirse tanto en conducta como en costumbres. La singularidad de Israel no era resultado de sus méritos, sino de la gracia de Dios, que los había elegido, adoptado y santificado como su pueblo santo. Por ello, las leyes dietéticas tenían un claro propósito espiritual y social, evitando la conformidad con los pueblos vecinos y manteniendo una forma de vida separada y consagrada a Dios. La prohibición de comer ciertas aves como las mencionadas es parte de un conjunto más amplio de preceptos que abarcaban desde comportamiento y sembrado hasta el respeto corporal y el luto, todos orientados a la santidad y al testimonio del pueblo. Así, el versículo refleja tanto una norma práctica sobre alimento como un componente del llamado más amplio a la obediencia y separación para honrar a Dios y preservar la identidad de Israel.
Contexto literario
En el capítulo 14 de Deuteronomio, dentro de un rango que abarca los versículos 1 al 21, se presentan instrucciones dadas por Moisés al pueblo de Israel para distinguirse como pueblo santo, elegido y adoptado por Dios. Estas órdenes tocan aspectos variados, desde prohibiciones en el luto hasta regulaciones dietéticas, que buscan mantener la pureza ritual y moral de Israel en contraste con las naciones paganas circundantes. El pasaje enfatiza tres privilegios del pueblo: la elección divina, la adopción como hijos de Dios y la santificación mediante separación y dedicación exclusiva. Dentro de este conjunto normativo se incluyen enumeraciones específicas de animales limpios y no limpios que orientan la alimentación, con el fin de reforzar la identidad y la obediencia al pacto con Dios.
Desarrollo del pasaje
En el desarrollo del pasaje se destaca que Dios ha elevado a Israel para que se reconozca como un pueblo separado, con una vocación sagrada y una vida distinta a la de las culturas vecinas. Moisés instruye a los israelitas respecto a su comportamiento en momentos de duelo, prohibiéndoles prácticas que deforman el cuerpo o expresan un dolor sin esperanza, y establece límites claros en cuanto a la alimentación, enfatizando la pureza y exclusividad de lo que podían consumir. El versículo 18 es parte de esta regulación, donde se mencionan aves específicas que no deben comer, reflejando una lista de animales considerados impuros por sus características o hábitos, lo cual incluía la cigüeña, la garza en sus variedades, la abubilla y el murciélago. Estas prohibiciones incidían en la vida diaria, asignándoles un estilo alimenticio y ritual que evitaba el sincretismo religioso y la pérdida de su identidad, fortaleciendo la confesión de fe y el respeto a la ley divina. Además, la ley señalaba que estas normas eran exclusivas para Israel, teniendo sentido dentro de la economía del pacto antiguo, y que posteriormente serían entendidas como temporales y señaladas para ese pueblo particular.
Nota de lectura
El comentario subraya que tales preceptos alimenticios no son de carácter moral ni universal, sino que señalaban la peculiaridad de Israel como pueblo santo. Se destacaba que no debían comer aves consideradas impuras porque esto los ponía en peligro de contaminarse religiosa y socialmente. Asimismo, se destaca que estas regulaciones ya no aplican en el mismo sentido después de la revelación del Nuevo Testamento, donde todas las criaturas son consideradas buenas, eliminando la distinción ceremonial de limpio e inmundo. Sin embargo, en el contexto histórico del Antiguo Testamento, tales normas eran esenciales para mantener la identidad y la relación especial de Israel con Dios, marcando un signo visible de su santidad y dedicación única.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 14:1-21. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.