Deuteronomio 1:27
Y murmuraron en sus tiendas, diciendo: «Porque el Señor nos aborrece, nos ha sacado de la tierra de Egipto para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
24 Ellos se dirigieron hacia la región montañosa, llegaron hasta el valle de Escol y exploraron la tierra.
25 Tomaron en sus manos del fruto de la tierra, nos lo trajeron y nos informaron, diciendo: «La tierra que el Señor nuestro Dios nos da es buena».
26 Pero ustedes no quisieron subir, sino que se rebelaron contra el mandato del Señor su Dios.
27 Y murmuraron en sus tiendas, diciendo: «Porque el Señor nos aborrece, nos ha sacado de la tierra de Egipto para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos».
28 ¿A dónde subiremos? Nuestros hermanos han desalentado nuestro corazón, diciendo: “Ese pueblo es más grande y más alto que nosotros; las ciudades son grandes y fortificadas hasta el cielo, y además hemos visto allí a los hijos de los anaceos”.
29 Entonces les dije: «No teman ni les tengan miedo».
30 El Señor su Dios, que va delante de ustedes, peleará por ustedes, como lo hizo ante sus propios ojos en Egipto,
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 1:27 refleja la reacción de murmuración y descontento del pueblo israelita frente a la perspectiva de enfrentar a los amorreos y no entrar en Canaán. Expresan una grave falta de fe y desconfianza en Dios, atribuyéndole motivo de odio hacia ellos y un deseo de entrega para su destrucción, a pesar del cuidado y la guía divina que recibieron desde Egipto y en el desierto.
Contexto literario
Este versículo está inserto en un discurso de Moisés dirigido a una nueva generación israelita que recuerda el momento crítico en que, tras haber llegado a las fronteras de Canaán, el pueblo por incredulidad y rebeldía rechazó la orden de entrar y conquistar la tierra prometida (Deuteronomio 1:19-46). Moisés repasa los hechos para enseñarles sobre las consecuencias de sus actitudes y decisiones pasadas.
Desarrollo del pasaje
Moisés comienza recordando el viaje desde Horeb hasta Cades-barnea y el cuidado providencial de Dios durante este trayecto difícil, lo que debía haber motivado agradecimiento y confianza (Deu 1:19). Luego señala que estaban en una posición favorable para tomar Canaán pero su incredulidad los paralizó (Deu 1:20-21). Frente a la oposición recibida, Moisés enfatiza que ésta nace de un rechazo a la autoridad y promesas divinas (reflejadas en la petición de enviar espías y el informe desalentador de éstos). En el versículo 27, se expone la queja principal del pueblo, que juzga injustamente a Dios acusándolo de odio y abandonarlos a la destrucción. Moisés también remarca su esfuerzo por animarlos con la seguridad de que Dios está luchando con ellos. Finalmente, destaca que estas actitudes provocaron la condena de esa generación a vagar en el desierto sin entrar en la tierra prometida, resaltando la gravedad del pecado de la incredulidad y rebelión.
Nota de lectura
El comentario histórico aclara que, aunque muchos detalles se encuentran también en Números 13 y 14, Deuteronomio amplía y aporta elementos adicionales significativos. La murmuración descrita en Deuteronomio 1:27 ilustra una rebeldía que va más allá del simple descontento; es un acto de negación de la bondad y fidelidad de Dios demostradas repetidamente. Además, se destaca que el castigo no fue simplemente por otras transgresiones previas, sino fundamentalmente por la falta de fe, que simboliza la resistencia a aceptar la gracia y promesas divinas. Esta reflexión muestra la importancia de la confianza en Dios ante las dificultades y el peligro de atribuirle intenciones malignas sin fundamento.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 1:19-46. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.