Estudio / Daniel 9 / Versículo 16

Daniel 9:16

Oh Señor, conforme a toda tu justicia, te ruego que apartes tu ira y tu furor de tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

13 Como está escrito en la ley de Moisés, todo este mal ha venido sobre nosotros; y no hemos buscado el favor del Señor nuestro Dios para apartarnos de nuestras iniquidades y entender tu verdad.

14 Por eso el Señor ha estado atento al mal y lo ha traído sobre nosotros; porque justo es el Señor nuestro Dios en todas sus obras, pues no obedecimos su voz.

15 Y ahora, Señor nuestro Dios, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa y te hiciste renombre, como sucede hoy, hemos pecado, hemos hecho lo malo.

16 Oh Señor, conforme a toda tu justicia, te ruego que apartes tu ira y tu furor de tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.

17 Ahora pues, Dios nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas; haz brillar tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor del Señor.

18 Oh Dios mío, inclina tu oído y escucha; abre tus ojos y contempla nuestras desolaciones y la ciudad que lleva tu nombre; porque no presentamos nuestras súplicas ante ti por nuestras justicias, sino por tus muchas misericordias.

19 Oh Señor, escucha; oh Señor, perdona; oh Señor, atiende y actúa; no tardes, por amor a ti mismo, oh Dios mío, porque tu ciudad y tu pueblo llevan tu nombre.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

Daniel 9:16 es parte de una oración intensa y penante donde Daniel ruega a Dios que retire su ira y furor de Jerusalén, reconociendo que las calamidades sobre la ciudad y su pueblo son consecuencia de sus propios pecados y los de sus antepasados. Esta súplica se basa en una confesión sincera de culpa colectiva y un reconocimiento de la justicia divina en el castigo presente, junto con una apelación a la misericordia de Dios para restaurar a su pueblo y su ciudad santa.

Contexto literario

El versículo forma parte de la extensa oración de Daniel (Daniel 9:4-19) que combina una confesión de pecados nacionales con una súplica humilde y reverente dirigida a Dios. En este contexto, Daniel reconoce el juicio justo de Dios sobre Israel por su desobediencia y su alejamiento de la Ley, lamentando la situación de Jerusalén como una oportunidad para la manifestación tanto de la justicia como de la misericordia divinas.

Desarrollo del pasaje

El texto revela varios elementos cruciales: primero, la reverencia con la que Daniel se dirige a Dios, temible y misericordioso; segundo, la confesión detallada de los pecados del pueblo y sus antepasados, que han provocado el sufrimiento y la dispersión; tercero, el reconocimiento de que las calamidades son justas y que Dios actúa conforme a su palabra y propósito. Además, Daniel señala cómo Israel ha sido motivo de oprobio para las naciones cercanas a causa de estos pecados, y apela a la misericordia y al nombre glorioso de Dios para que el juicio sea revertido y Jerusalén restaurada. Esta oración refleja la actitud que debe tener el pueblo ante el castigo divino: arrepentimiento sincero, reconocimiento de la justicia de Dios y confianza en su misericordia.

Nota de lectura

La oración de Daniel destaca la importancia de acompañar la súplica a Dios con una confesión sincera y consciente de los propios pecados y sus consecuencias. Además, muestra cómo Daniël vincula la justicia y la misericordia de Dios, recordando que aunque Él es justo en sus juicios, también es fiel a su pacto y está dispuesto a perdonar si el pueblo se vuelve a Él con corazón humilde y arrepentido. Este equilibrio es fundamental en la relación entre Dios y su pueblo.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: daniel 9:4-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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