Estudio / Hechos 7 / Versículo 48

Hechos 7:48

Sin embargo, el Altísimo no habita en templos hechos por manos humanas, como dice el profeta:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

45 El cual, recibido por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a quienes Dios expulsó de delante de nuestros padres, hasta los días de David,

46 quien halló gracia delante de Dios y pidió encontrar morada para el Dios de Jacob.

47 Pero Salomón le edificó casa.

48 Sin embargo, el Altísimo no habita en templos hechos por manos humanas, como dice el profeta:

49 «El cielo es mi trono, y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificarán?, dice el Señor, ¿o cuál es el lugar de mi reposo?

50 ¿Acaso no hizo mi mano todas estas cosas?»

51 ¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resisten al Espíritu Santo; como hicieron sus padres, así hacen ustedes.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Hechos 7:48, se afirma que el Dios Altísimo no habita en templos hechos por manos humanas, enfatizando que su presencia y gloria no están limitadas ni contenidas en construcciones materiales. Esto se apoya en la idea de que, desde tiempos antiguos, la adoración divina no dependió de un lugar físico específico sino de una relación espiritual. La cita del profeta reafirma esta verdad, recordando que la grandeza de Dios trasciende cualquier templo terrenal.

Contexto literario

Este versículo se encuentra en el discurso de Esteban ante el Sanedrín, donde reprende a sus oyentes recordándoles la historia de idolatría de sus antepasados. En el rango de Hechos 7:42-50, se destaca cómo Israel fue entregado a la adoración de ídolos debido a su rechazo de Dios, y se discute la importancia y temporalidad del tabernáculo y templo como lugares de adoración, señalando que Dios no requiere un templo físico para manifestar su presencia.

Desarrollo del pasaje

Esteban responde a la acusación de blasfemia por hablar contra el templo, explicando que la gloria de Dios no depende del templo construido por hombres. Recuerda que sus antepasados adoraban a Dios antes de que existiera un lugar fijo de culto, y que el tabernáculo original era móvil y simbólico, diseñado para señalar hacia realidades espirituales futuras. La construcción del templo fue un avance en el culto, pero no debía considerarse el límite del poder o presencia divina. La permanencia de Dios sobrepasa cualquier estructura, pues todo el mundo natural es su verdadero templo. Por eso, la destrucción del templo material no implica pérdida ni ofensa a Dios.

Nota de lectura

Este pasaje pone en evidencia la tensión entre el apego judío a las tradiciones del templo y la nueva comprensión cristiana de la presencia divina, enfatizando un culto basado en la fe y la espiritualidad más que en la formalidad o lo material. La argumentación de Esteban prepara el terreno para aceptar una religión abierta a todas las naciones y centrada en Cristo como el verdadero templo espiritual.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: acts 7:42-50. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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