Hechos 3:6
Pero Pedro dijo: «Plata y oro no tengo; pero lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
3 Al ver que Pedro y Juan iban a entrar en el templo, les pidió una limosna.
4 Entonces Pedro, fijando en él la mirada junto con Juan, dijo: «Míranos».
5 Y él los miró atentamente, esperando recibir algo de ellos.
6 Pero Pedro dijo: «Plata y oro no tengo; pero lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda».
7 Tomándolo de la mano derecha, lo levantó; y al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza.
8 De un salto se puso en pie y comenzó a caminar; entró con ellos en el templo, andando, saltando y alabando a Dios.
9 Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios;
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje en Hechos 3:6 narra un milagro realizado por los apóstoles Pedro y Juan, quienes curan a un hombre cojo desde su nacimiento en la entrada del templo. Aunque el hombre esperaba una limosna, Pedro le dice que no tiene plata ni oro, pero le ofrece algo muchísimo mejor: sanidad en el nombre de Jesucristo de Nazaret. Este acto no solo revela la pobreza material de los apóstoles, sino también la riqueza espiritual que poseen para obrar milagros por el poder divino, manifestando la autoridad y gloria de Cristo exaltado.
Contexto literario
Este milagro se inserta en el contexto más amplio de Hechos 3:1-11, donde se describe la obra de los apóstoles guiados por el Espíritu Santo realizando señales que respaldan su predicación. Pedro y Juan, figuras principales entre los apóstoles, acuden al templo en la hora de oración y encuentran a un mendigo lisiado que se había convertido en una presencia habitual junto a la Puerta Hermosa, alimento diario de la caridad de los fieles. La escena sucede en un momento devocional comunitario, aumentando así el testimonio público del poder de Jesús tras su resurrección.
Desarrollo del pasaje
El hombre cojo representa la humanidad espiritualmente inválida y necesitada de poder divino para caminar en la fe. Al pedir una limosna, revela sus expectativas humanas limitadas, que Pedro supera al ofrecer sanidad espiritual y física en el nombre de Jesús. La frase usada por Pedro "No tengo plata ni oro; pero lo que tengo te doy" contrapone recursos materiales con el don espiritual de la curación. La sanidad incluye la acción de Pedro tomando al hombre de la mano, simbolizando el llamado a colaborar con la gracia divina. Este acontecimiento ejemplifica cómo Dios equipa a su iglesia para ministrar en su nombre, brindando no solo ayuda temporal sino restauración integral.
Nota de lectura
Este relato destaca la importancia de la comunidad en la adoración y en el testimonio transformador. El lugar y la hora (el templo y la hora de oración) muestran un ambiente propicio para el manifestarse del poder divino a través de los apóstoles. También subraya que la verdadera riqueza no es material, sino el poder que confiere Dios mediante su Espíritu para sanar y restaurar vidas. La contribución de Pedro y Juan al milagro no es meramente humanamente significativa, sino que indica la presencia activa de Jesucristo glorificado actuando en y a través de sus enviados.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: acts 3:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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