Estudio / 1 Corintios 15 / Versículo 40

1 Corintios 15:40

Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales; pero la gloria de los celestiales es distinta de la de los terrenales.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

37 y lo que siembras no es el cuerpo que ha de ser, sino solo un grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano;

38 pero Dios le da un cuerpo como quiso, y a cada semilla su propio cuerpo.

39 No toda carne es igual; una es la carne de los hombres, otra la de los animales, otra la de los peces y otra la de las aves.

40 Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales; pero la gloria de los celestiales es distinta de la de los terrenales.

41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas; pues una estrella difiere de otra en su resplandor.

42 Así también es la resurrección de los muertos: se siembra en corrupción, y resucita en incorrupción;

43 se siembra en deshonra, y resucita en gloria; se siembra en debilidad, y resucita en poder;

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En 1 Corintios 15:40 se señala una distinción fundamental entre los cuerpos celestiales y terrenales, resaltando que la gloria de cada uno es distinta. Este versículo forma parte de una respuesta más amplia del apóstol Pablo a las dudas y objeciones acerca de la resurrección de los muertos, especialmente en cuanto a cómo serán levantados y qué clase de cuerpos tendrán.

Contexto literario

En el pasaje 1 Corintios 15:35-50, Pablo aborda objeciones comunes sobre la resurrección: cómo se levantan los muertos y con qué tipo de cuerpo resucitan. Contra quienes dudaban de la posibilidad de la resurrección y cuestionaban la naturaleza del cuerpo resucitado, Pablo explica que, así como una semilla muere para luego dar vida a una planta diferente, así ocurrirá con los cuerpos humanos en la resurrección, que no serán corruptibles ni iguales a los actuales.

Desarrollo del pasaje

Pablo establece que hay una variedad en los tipos de cuerpos: animales, humanos y también cuerpos celestiales, todos con una gloria que les es propia, adaptada a su naturaleza y lugar. La transformación de los cuerpos resucitados será tan grande que pasarán de ser corruptibles y terrenos a incorruptibles y celestiales, semejantes a los cuerpos glorificados de Cristo. La diferencia de gloria entre los cuerpos celestiales y terrenales es comparada con la distinción entre el sol, la luna y las estrellas, donde cada uno tiene un resplandor único. Esto indica que en la resurrección habrá un cambio radical en la naturaleza del cuerpo, adecuado para la vida eterna y divina.

Nota de lectura

El punto esencial es que la resurrección implica una transformación poderosa y gloriosa, no una simple restauración del cuerpo actual. La capacidad divina para producir diversidad y gloria en los cuerpos terrestres y celestes confirma que es perfectamente posible que Dios resucite y glorifique a los creyentes con cuerpos espirituales y eternos, apropiados para el reino de Dios. Por ende, la gloriosa diferencia entre cuerpos terrenales y celestiales confirma la esperanza segura en la resurrección.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-corinthians 15:35-50. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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