Números 7:51
Un becerro, un carnero y un cordero de un año, para holocausto.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
48 El séptimo día ofreció Elisama, hijo de Amiud, príncipe de los hijos de Efraín.
49 Su ofrenda fue un plato de plata que pesaba ciento treinta siclos, y una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda de cereal.
50 Una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso.
51 Un becerro, un carnero y un cordero de un año, para holocausto.
52 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
53 Para el sacrificio de ofrenda de paz, ofreció dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama, hijo de Amiud.
54 El octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Pedasur, príncipe de los hijos de Manasés.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Números 7:51 forma parte de un capítulo que relata la solemne dedicación de los altares en el tabernáculo, donde los príncipes de Israel ofrecen presentes ricos y valiosos para iniciar su uso. Este acto simboliza la entrega y adoración de todo el pueblo a Dios, con un orden y ordenanza que refleja igualdad y participación de todas las tribus en el altar.
Contexto literario
El rango histórico del texto abarca Números 7:10-89, tiempo en que se consagran los altares del tabernáculo después de su unción, mediante las ofrendas voluntarias de los príncipes de cada tribu. Cada príncipe ofreció sacrificios abundantes y específicos el día asignado, cumpliendo un proceso que duró doce días seguidos, resaltando la importancia y solemnidad del evento.
Desarrollo del pasaje
Las ofrendas, que incluyen un becerro, un carnero y un cordero de un año para holocausto, junto con otros sacrificios, demostraron la devoción y sumisión agradecida de Israel a las leyes de los sacrificios prescritas por Dios. Los príncipes, como líderes destacados, dieron el ejemplo de servicio a Dios con generosidad y piedad, resaltando que el compromiso religioso no depende de posición social ni riqueza sino de la disposición al servicio divino. El detalle de las ofrendas iguales para cada tribu simboliza la igualdad en la participación y en el favor de Dios, mientras que el orden establecido para las presentaciones refleja el orden divino y la armonía en el culto. Además, la presencia de una ofrenda por el pecado incluso en momentos de gran alegría subraya la integridad espiritual y la necesidad continua de arrepentimiento y reconciliación con Dios.
Nota de lectura
Este pasaje nos muestra la importancia de la dedicación cuidadosa y ordenada en el servicio a Dios, evidenciando que la verdadera honra radica en la disposición y fidelidad al compromiso espiritual. Además, la comunicación cercana de Dios con Moisés durante esta ceremonia refleja la aceptación divina hacia las ofrendas y el culto sincero, anticipando la relación íntima que se establecerá posteriormente a través de Jesucristo, como mediador eterno entre Dios y el hombre.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 7:10-89. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.