Lucas 2:25
Y he aquí, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón; era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo reposaba sobre él.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
22 Cuando se cumplieron los días de su purificación, conforme a la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor,
23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abre el vientre será llamado santo para el Señor),
24 y para ofrecer el sacrificio prescrito en la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.
25 Y he aquí, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón; era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo reposaba sobre él.
26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Cristo del Señor.
27 Movido por el Espíritu, fue al templo; y cuando los padres llevaron al niño Jesús para cumplir con lo que la ley ordenaba,
28 él lo tomó en sus brazos, bendijo a Dios y dijo:
Para estudiar este pasaje
¿Quién habla, a quién se dirige y cómo continúa la idea en los versículos cercanos? Explorá el capítulo completo antes de sacar conclusiones sobre un versículo aislado.
El comentario interpretativo específico de este versículo todavía no ha sido elaborado ni revisado.