Estudio / Jeremías 26 / Versículo 21

Jeremías 26:21

Cuando el rey Joacim, con todos sus hombres poderosos y todos los príncipes, escuchó sus palabras, procuró matarlo; pero Urías, al saberlo, tuvo miedo, huyó y se fue a Egipto.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

18 «Miqueas de Moreset profetizó en los días de Ezequías, rey de Judá, y dirigió su palabra a todo el pueblo de Judá, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos: Sion será arada como un campo, Jerusalén quedará en ruinas, y el monte de la casa será como los lugares altos de un bosque”».

19 «¿Acaso Ezequías, rey de Judá, y todo Judá lo mataron? ¿No temió él al Señor y buscó su favor, y el Señor se arrepintió del mal que había anunciado contra ellos? Así podríamos nosotros atraer un gran mal sobre nuestras almas».

20 También hubo un hombre que profetizaba en nombre del Señor, Urías hijo de Semaías, de Quiriat-jearim, quien profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra conforme a todas las palabras de Jeremías.

21 Cuando el rey Joacim, con todos sus hombres poderosos y todos los príncipes, escuchó sus palabras, procuró matarlo; pero Urías, al saberlo, tuvo miedo, huyó y se fue a Egipto.

22 Entonces el rey Joacim envió hombres a Egipto: a Elnatán hijo de Acbor, y a otros con él, a Egipto.

23 Sacaron a Urías de Egipto y lo llevaron ante el rey Joacim, quien lo mató a espada y arrojó su cadáver en la sepultura común del pueblo.

24 Pero la mano de Ahicam hijo de Safán estuvo con Jeremías, para que no lo entregaran en manos del pueblo para matarlo.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Jeremías 26:21 se sitúa en un contexto de intensa oposición a los profetas que advertían sobre la ruina de Jerusalén debido a su desobediencia. Aunque los mensajeros del rey Joacim quisieron detener a Jeremías, un precedente histórico y la intervención de figuras influyentes permitieron su liberación. En el versículo específico, se relata el intento de asesinato contra el profeta Urías por parte del rey y sus oficiales, lo que condujo a la huida de Urías a Egipto por miedo. Este episodio ilustra las graves consecuencias para quienes proclamaban mensajes divinos en tiempos difíciles, y cómo la falta de confianza en la protección divina podía llevar al miedo y al abandono de la misión profética.

Contexto literario

El pasaje de Jeremías 26:16-24 describe un juicio que confrontó a Jeremías por sus profecías contra Jerusalén y su templo. Algunos consideran sus palabras sediciosas, otros reconocen su autenticidad divina, lo que provoca debate entre sacerdotes, profetas y príncipes. Se recuerda un caso anterior con el profeta Miqueas y el rey Ezequías, quien recibió y actuó ante tales advertencias. Sin embargo, no todos los profetas fueron protegidos; Urías, contemporáneo de Jeremías, no tuvo la misma suerte y fue perseguido por el rey Joacim. Este contexto muestra un ambiente político y religioso turbulento donde el mensaje profético era fuente de conflictos y decisiones cruciales para la nación.

Desarrollo del pasaje

La narrativa histórica presenta un contraste entre reacciones ante los profetas: mientras que Jeremías es defendido y absuelto debido a la intervención de personajes influyentes y al recuerdo de un precedente favorable, Urías fue blanco del odio real. El rey Joacim y sus poderosos buscaron ejecutarlo, presionando por la eliminación física de quienes amenazaban con anunciar el juicio divino. Urías, al percatarse del peligro, huyó a Egipto, lo que evidencia un momento de debilidad o temor frente a la persecución. No obstante, esta huida no le salvó al final de su vida, ya que fue capturado y ejecutado, marcando la brutalidad del poder real frente a voces proféticas. En contraste, Jeremías permaneció firme y protegido, evidenciando que, aunque Dios puede usar medios ordinarios o extraordinarios para preservar a sus siervos, la fidelidad y la valentía tienen un papel fundamental.

Nota de lectura

Este relato muestra el riesgo y sacrificio que implicaba ser portador de mensajes divinos en tiempos de crisis, destacando la reacción humana frente a la verdad. La protección divina a Jeremías, en contraste con la trágica muerte de Urías, nos recuerda la soberanía de Dios en la defensa de sus siervos y la importancia de la valentía frente al temor. También señala cómo el poder político puede actuar violentamente contra la palabra de Dios, pero invariablemente no puede anular su verdad. El episodio sirve de advertencia y de ejemplo para quienes hoy enfrentan oposición por proclamar convicciones firmes.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 26:16-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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